Hemos entrado en la Fiesta de las Cabañas de 2020. Terminará el 9 de octubre.
Nos quedan cinco años hasta la Fiesta de las Cabañas de 2025, o también, nos quedan cuatro años y medio hasta la Pascua de 2025. Sea cual sea el punto de referencia para el final, lo cierto es que estamos coronando con eventos sorpresivos la parte final de este año. Dicho sea de paso, el año 6,049 desde Adán acaba de comenzar, oficialmente.
Hace algunos años fue descubierto el Modelo Cronológico del Santuario, y fue sincronizado con los 11 Tiempos del Pacto Abrahámico. Con los datos que teníamos, las coincidencias se centraban en el mes de Abib de 2013. Sin embargo, es desde el año pasado que todo dio un giro inesperado cuando pusimos las fechas del Éxodo de Israel y el sacrificio del Mesías unos tres años antes de lo que se pensaba. La cronología de los testigos de Jehová establece el Éxodo en 1513 aEC y el sacrificio del Mesías en 33 EC. Mis estudios apuntan a que los datos correctos encajan mejor en los años 1516 aEC y 30 EC.
En esencia, el Modelo consiste en establecer una separación de 4,025 años entre Adán y Yeshúa el Mesías («Jesucristo»), y este espacio de tiempo fue representado por la longitud del Santo, el primer compartimiento. El segundo espacio de tiempo mide la mitad (2,012 años y medio) y corresponde con la longitud del Santísimo, el segundo compartimiento. Recordemos que la «cortina» que separa ambos compartimientos es la «carne» del Mesías.
Ahora bien, el Modelo Cronológico del Santuario es, sin lugar a dudas, un concepto válido, pues hay indicios de diseño en todo esto. Sus números deben de encajar con la realidad acerca de Adán y el Mesías, así que es sólo cosa de tiempo y sabremos la verdad final de este asunto.
En realidad, Enoc viene a ser una pieza fundamental para encajar este rompecabezas. Recordemos la representación de la Era del Pacto Abrahámico en la vida de Enós. [«En sus días los hombres empezaron a invocar el nombre de YEHOVAH».] En el centro de este período comenzó la obra profética de Enoc, que duró 300 años completos, a los 687 años y medio desde Adán.
Para empezar, tengamos en cuenta que estos cálculos se basan en tomar como punto de partida para Adán el séptimo mes de 4029 aEC, unos 3,000 años antes de la inauguración del templo, el cual es un modelo antropomórfico de Adán. Y ahora, tenemos que Enoc fue transferido fuera del espacio/tiempo de su realidad a los 987 años y medio desde Adán, es decir, en la primavera de 3041 aEC. Luego, cuando contamos 2,012 años y medio desde este punto, llegaremos al otoño de 1029 aEC, cuando se inauguró el templo.
TODO TIENE QUE VER CON EL SANTUARIO
Todas las claves cronológicas de las Escrituras están asociadas al Santuario. Ese principio fundamental nos llevará a la solución de todas las cosas, en toda dimensión. Lo que es más, parecer que el 11-S tuvo un significado simbólico como ataque contra las dos columnas del santuario del dios de las riquezas, cuyo trono está en Nueva York.
Ahora bien, aquí es donde entra la «sabiduría» que nos permite descubrir al anti-Mesías. Y probablemente aprendamos más sobre esto en los días que vienen. Mientras tanto, repasemos algunos fundamentos.
ADÁN
Adán tuvo la aprobación de YEHOVAH hasta que se rebeló y fue expulsado del jardín de Edén. El hombre mismo llegó a ser representado por el templo hasta que éste fue profanado por el rey de Egipto (una figura del Resistidor, protector de Jeroboán). Unos 33 años después de su inauguración, el templo perdió el oro, en correspondencia de la pérdida de la espiritualidad en el caso de Adán. Ambas realidades están separadas por unos 3,000 años.
El constructor del templo, siendo una figura del Mesías, también fue una figura de Adán en su tiempo de fidelidad. Así pues, la infidelidad de Salomón corresponde con la rebelión de Adán. Después de ser lleno de «sabiduría», como el querubín edénico de Ezequiel 28, se ensalzó por encima de todo. Amó a muchas mujeres y prefirió ir tras sus dioses, y llegó a adorar las riquezas. Todo esto fue ocurriendo como un modelo de cosas venideras.
El peso del oro que el rey Salomón recibía cada año era de 666 talentos de oro, aparte de lo que recibía de los mercaderes y de las ganancias de los comerciantes, así como de todos los reyes de los árabes y los gobernadores del país. (1 Reyes 10:14, 15.)
Luego vino Jeroboán, quien se rebeló contra la tiranía de Salomón y también completó las acciones de Adán. Él fue quien hizo que el pueblo de YEHOVAH le diese la espalda a la adoración en el templo cuando instaló dos becerros para adoración. Y es por ello que llegaron a existir, también, dos pueblos. Pero Jeroboán se portó como Adán, así que el origen de los dos pueblos también tuvo que ver con Adán. El primer pueblo fue el que se perdió y se convirtió en enemigo de la adoración de YEHOVAH, llegando a ser dispersado, hecho añicos. El remanente de ese pueblo, que llegó a creer en Yeshúa, vino a ser el Hijo Pródigo. El segundo pueblo mantuvo funcionando la adoración en el templo, y estuvo más cerca de YEHOVAH que el primero, pero con el tiempo le dio la espalda a los intereses del Dios que lo cuidó, y también llegó a ser rechazado por sus maldades.
Recordemos que el relato dice que Israel cayó primero, y tres años después cayó Judá. Entonces vino la invasión del rey de Egipto, alrededor de 996 aEC.
Salomón se hizo, pues, un «anticristo». A pesar de haberle edificado un templo a YEHOVAH, como figura del Mesías, en sus días se portó tan mal que por su causa ocurrió la división de la nación. En ese sentido, se portó como Adán. Probablemente, su infidelidad ocurrió a los 33 años de su gobernación, es decir, alrededor de 1006 aEC. Y en el mismo contexto de la historia de Salomón se menciona la sabiduría y el número 666.
De hecho, el número 666 tiene que ver con un presunto constructor del templo de Dios. Y tiene que ver con dinero («talentos de oro»), el cual proviene de los comerciantes del mundo. Y esto concuerda con la señal que nos dio Yeshúa al coger la moneda oficial del Imperio Romano y preguntar sobre la «imagen» y su «inscripción». La imagen de la Bestia, en nuestros días, es el emblema de las Naciones Unidas impreso en sus banderas y en la moneda mundial, basado en el patrón oro. Y la «inscripción» es la «marca», algún tipo de lema del gobierno mundial que lo ensalzará sobre todas las cosas. El antiMesías se hará cargo de promover estas cosas pronto. Y el nuevo orden mundial pondrá, sin duda, una carga de impuestos sobre la humanidad.
A decir verdad, el antiMesías tiene que actuar como Adán, es decir, como la combinación de Salomón y Jeroboán. Cada personaje bíblico pone unos rasgos necesarios para ayudarnos a entender, y así ocurren algunas transiciones, como por ejemplo, la obra Elías/Eliseo, o la obra Moisés/Josué, o, también, la obra David/Salomón.
ENOC Y EL TEMPLO
Pues bien, enfoquemos nuestra atención en la dupla Enoc/Matusalén. El profeta Enoc empieza su obra en el centro de la vida de Enós, y el nacimiento de Matusalén representa una señal para la cuenta regresiva hacia el fin del mundo. En un paralelismo muy particular, sabemos que el islam nació formalmente en 622 EC y el Domo de la Roca fue fundado en 687 EC. Enoc, según se sabe, fue engendrado a los 622 años desde Adán y Matusalén a los 687 años. Esto es una señal profética asociada al santuario, porque el Domo de la Roca ha sido colocado en la zona del Santísimo del templo. En 2022 EC, se completarán 1,335 años desde 687 EC. Y, tomando en consideración que Matusalén murió en el año del Diluvio, se piensa que el juicio final contra este mundo comenzará con la destrucción del Domo, entre agosto de 2021 y agosto de 2022.
Ahora bien, si nos fijamos en los 2,012 años y medio que hay desde la «transferencia» de Enoc hasta la inauguración del templo, veremos que hay cierta precisión que yo no había notado antes.
En 2,012 años y medio hay 735,050 días (24,500 ciclos de 30 días, y 50 días). Por otro lado, en 4,025 años hay 1´470,100 días (49,000 ciclos de 30 días, y 100 días). Al parecer, esos 50 días adicionales, en el caso de los 2,012 años y medio, apuntan a que la «transferencia» de Enoc ocurrió en un día como el Pentecostés.
Nuevamente, si la tradición judía es correcta (y parece que lo es en este caso), tanto Enoc como Elías salieron de esta realidad en un día como el Pentecostés (la Fiesta de Shavuot). El enlace entre ambos profetas es claro, y tiene sentido que la Cronología Profética establezca una separación de tiempo entre el principio de sus obras muy específica, a saber, 2,400 años. Esta es la misma cantidad de tiempo que habría transcurrido desde el Diluvio hasta el bautismo de Yeshúa.
Si Enoc fue «transferido» en mayo/junio de 3041 aEC, entonces su obra profética comenzó en mayo/junio de 3341 aEC. Y desde aquí se cuentan los 2,012 años y medio hasta la inauguración del templo de Salomón, en septiembre/octubre de 1029 aEC. Serían, probablemente, 735,050 días menos 50, porque desde la Fiesta de los Panes Sin Levadura hasta Shavuot hay más o menos 50 días.
Elías, pues, comenzó su obra 2,400 años después que Enoc, y esto nos lleva a Shavuot de 941 aEC, exactamente 1,010 años antes de Shavuot de 70 EC, cuando el general Tito acorraló Jerusalén con la «fortificación de estacas puntiagudas», una «corona de espinas» sobre la cabeza de la nación. Y 1,010 años antes de Elías es Shavuot de 1951 aEC, al parecer, el tiempo de la salida de Abrahán de Ur de los caldeos. En total, son 2,020 años aquí.
[Poner la obra de Elías en 941 aEC, a propósito, concuerda con la Cronología Profética que utilizamos, porque el rey Acab había comenzado a reinar menos de dos años antes.]
LOS 2,012 AÑOS Y MEDIO
El Modelo del Santuario contiene 6,037 años y medio. Pareciera que se trata de 49,000 + 24,500 ciclos de 30 días, y un excedente de 150 días. Pienso que esos 150 días son los días del Diluvio, desde el 17 del segundo mes hasta el 17 del séptimo mes, en el año 600 de Noé. Ahora observemos la estructura de los 2,012 años y medio.
Los 735,050 días vienen a ser la suma de los 603,550 varones de Israel y 131,500 días (un Tiempo de 360 años). Siempre me he preguntado por qué esta precisión, y hay conclusiones que, definitivamente, mantengo en la mente:
- Los 603,550 varones de Israel representan tiempo, específicamente, días solares. Así pues, esto es 1,652 años y 170 días, un número que para completar el tiempo del mundo antiguo sólo requiere de 1,335 días adicionales.
- Un Tiempo de 360 años abarca 131,500 días, un número que abarca exactamente 4,453 lunaciones. No puede haber más precisión que esto.
Entonces, eso significaría que los 6,037 años y medio del modelo del Santuario tienen tres veces el número de Israel (603,550) y tres Tiempos.
Ahora bien, es importante apuntar a que es en Abib de 2010 cuando se cerraron 3,960 años (11 Tiempos) desde la primavera de 1951 aEC, supuestamente cuando Abrahán salió de Ur. En el centro de estos 3,960 años estuvo el sacrificio de Yeshúa, en Abib del año 30 EC. Así pues, tanto el Modelo del Santuario y sus 6,037 años y medio, como los 11 Tiempos del Pacto Abrahámico convergen, en Abib de 2010. [Recuerden que antes pensábamos que era Abib de 2013 EC, tres años después.]
ES IMPORTANTE LA PRECISIÓN
Si el Modelo del Santuario está compuesto de un número exacto de días, asociado a Israel y el Tiempo de 360 años, entonces hemos de asumir que debe haber precisión en lo demás. No puede ser una simple aproximación. Debe haber un día exacto en el juego de los números.
Si realmente 2373 aEC fue el año del Diluvio, entonces, al retroceder 603,550 días + 1,335 días desde el tiempo que Noé entró en el Arca, tenemos el punto de partida, y es la luna nueva del 26 de septiembre de 4029 aEC. Luego, esos 604,885 días tendrían que haber representado 6,048.85 años, los cuales terminarán 310 días después del 26 de septiembre de 2020. Y eso nos lleva al 2 de agosto de 2021.
Ahora, noten la consistencia de esta idea. En teoría se agregaron tres períodos de 1,335 días al Modelo del Santuario para que todo corresponda. Y ahora, comienza un período final de 1,335 días hasta el Reino del Mesías. Yo creo que es hora de ajustar un poco esto. Y ése será el motivo de mi investigación el día de mañana.
Desde el 2 de agosto de 2021, cuando agregamos 1,335 días, llegamos a la luna nueva del 29 de marzo de 2025. Así pues, todo es abarcado desde la primera luna nueva del otoño de 4029 aEC hasta la primera luna nueva de la primavera de 2025 EC. En total, pasarían 6,052 años y medio.
Tenemos que poner todos los datos sobre la mesa y tratar de encajar lo que falta. Tengo la seguridad de que esto va a suceder finalmente… Muy pronto.