¿Fue sólo un ensayo?

Pareciera que la crisis sanitaria que nos atrapó fue como un tipo de ensayo de los poderes oscuros de este mundo para ver la reacción de todas las esferas de este mundo. Para bien o para mal, de todos modos nos puso en alerta.

En breve, comenzarán a funcionar muchas cosas según la «nueva normalidad». Pero la amenaza de guerra y el desplome del sistema financiero internacional es real.

Estemos atentos. En estos días no estoy escribiendo debido a que estoy organizando mis asuntos en cuanto a cómo hacer mi trabajo, pero estoy informándome continuamente, tomando notas y revisando las ideas que di a conocer hace años.

Cualquier consulta, pueden escribirme al correo juliuscorvus@gmail.com

No nos confundamos

Cuando leemos acerca de las profecías de Daniel, podemos discernir que el tiempo final estará lleno de mentiras y medias verdades. Esa es una de las razones por las que no podemos, ninguno de nosotros, afirmar que tenemos la verdad absoluta. Lo que sí va a necesitar un siervo de YEHOVAH de los últimos tiempos es UNA BUENA ACTITUD hacia la verdad que va a ir conociéndose de manera progresiva.

Una de las razones por las que se me permitió entender sobre lo que son buenos y malos negocios es porque los principios son los mismos. Existe la tendencia a defender a capa y espada lo que son organizaciones y grupos, como si estos no tuvieran necesidad de corregir nada. Si cada uno de nosotros nos encontramos asociados a un grupo religioso, tendríamos que usar discernimiento y estar dispuestos a los cambios en el entendimiento. Los que mantienen dogmas están condenados a perderse la corrección que se avecina.

Hasta donde sé, entiendo que existe un grupo de cristianos que da a conocer el Reino de Dios e invoca su nombre por encima de todo, y ese grupo cumple profecía en todo el mundo actualmente. No es fácil reconocer esa verdad por muchos, debido a los antecedentes y prejuicios. Pero haber estudiado la Biblia por décadas facilita las cosas. Aún así, entiendo también que hay cosas que no están totalmente encuadradas.

Todo apunta a que el objetivo de la unión entre José y Benjamín, que es lo mismo que la unión entre Israel y Judá, es la creación de un pueblo que da testimonio acerca del Mesías y obedece los mandamientos de YEHOVAH. En ese sentido, si no se ve eso hoy, quienes estamos orientados a aceptar las cosas que la Biblia predice, podemos estar tranquilos, pues eso es lo que ocurrirá durante el Milenio.

En el Milenio habrá un solo pueblo, libre de confusión, que provendrá de todas las naciones. Será un pueblo que será enseñado por YEHOVAH y guardará sus instrucciones para alcanzar la plenitud de la vida.

Mi papel en esta ecuación es sólo proveer información por discernimiento, según me lo permiten las circunstancias. No es formar un nuevo grupo. Sólo es observar cómo ocurre la unión entre José y Benjamín, y quizás proveer algunos lazos de información que permitan abrir la mente de aquellos que quieren acercarse más a la verdad final.

Posiblemente me equivoque en algunos momentos, pero mi actitud se inclina a corregir las cosas, si es que discierno algo mejor.

En este año se ha sembrado la semilla del gobierno mundial. Sólo hay que ver cómo ocurre el golpe de muerte de la Bestia y el principio de su autoridad de 42 meses. Después de eso viene el Día de YEHOVAH… Quizás todo eso ocurra en un período que va a durar menos de cinco años.

Bendiciones.

¿Es importante la pronunciación?

Una pregunta oportuna y válida para nuestros tiempos es: ¿Será importante pronunciar correctamente el nombre de Dios y el nombre del Mesías?

En otro tiempo, quizás, esta cuestión no habría sido relevante, pues por siglos no ha habido evidencia clara sobre las vocales del tetragrámaton. De hecho, aúm ahora, miles de millones no tienen acceso alguno a los nuevos descubrimientos en el campo de los manuscritos bíblicos.

Sin embargo, es a partir del 11-S, cuando entramos en la parte final de la historia de la gobernación humana, cuando fueron encontradas las vocales del nombre de YHWH en manuscritos bíblicos, y desde entonces se ha llegado a descubrir muchos lugares donde el nombre aparece con las vocales E-O-A.

Así pues, en vista del tiempo que vivimos, cuando el conocimiento se hace abundante, lo más coherente es aceptar que se ha llegado a conocer la pronunciación del nombre YEHOWAH de modo correcto de manera providencial por alguna razón. En consecuencia, no sería desacertado hacer un esfuerzo en este tiempo por pronunciar correctamente el nombre. En español esa pronunciación sería Yehová, con el acento al final.

Por otro lado, la pronunciación Yaue (Yahweh) brilla por su ausencia en los manuscritos, a pesar de las preferencias entre los seguidores de las raíces hebreas.

Así pues, aunque no es obligación decir Yehová en la lectura bíblica, en mi caso yo prefiero adquirir la costumbre de usarlo, pues me siento cómodo con eso. En verdad, así se pronunciaba hace siglos, cuando la «J» española se pronunciaba como «I».

Puede que a algunos les incomode esta postura, pero pienso que la conciencia ejerce un papel aquí. Si uno se siente más cómodo diciendo Jehová, o Yaue, no creo que sea apropiado ser jueces del asunto.

Ahora bien, para comodidad de algunos, podré usar indistintamente Yehová o Jehová, pero no Yaue. Existen unos estudios de Nehemia Gordon que ponen en evidencia que el uso de Yaue proviene de los gentiles samaritanos y podría estar enlazado al culto de Júpiter.

Por otro lado, el nombre del Hijo de Dios, que todo el mundo hispánico pronuncia Jesús, en realidad se pronuncia, con toda seguridad, Yeshúa. Pero se puede ser flexible en este caso, porque el nombre de YEHOVAH es más grande que el nombre de su representante. En mi caso, yo uso Yesúa.

Finalmente, de algo podemos estar seguros. En el Milenio, bajo el Reino del Ungido o Mesías de Yehová, el uso del nombre será general, así como la observancia de la Instrucción Divina.

Mientras tanto, habrá que tener la mente abierta al conocimiento progresivo que va presentándose.

Julius

Los dos cuernos del Falso Profeta

Es posible que la Bestia segunda, la que tiene dos cuernos de cordero y que habla como dragón, esté conformada por el gobierno de los Estados Unidos y el último Papa.

Esta bestia es el Falso Profeta, y su objetivo es dar testimonio a favor de la bestia principal, el gobierno mundial. Y para ello hay dos falsos testigos, en oposición a los Dos Testigos que profetizan a favor del Reino del Mesías.

Para entender esto, tenemos que haber discernido que los Dos Testigos fueron prefigurados por Moisés y Elías en la visión de la transfiguración del Mesías. Moisés representó a la Ley y Elías a los Profetas, y el mensaje de ambos da testimonio acerca de Yesúa, el Ungido de Yehová.

En el lado opuesto, hay dos entidades que pretenderán abogar por la existencia del gobierno mundial: la primera es religiosa, y es el Hombre Sin Ley, y la segunda es política, y es el gobierno de los Estados Unidos y la alianza que lo rodea.

Aunque sabemos que Babilonia la Grande ha emborrachado a las naciones y ha actuado como reina en el mundo, el actual gobierno de Estados Unidos y el actual Papa se presentan ante el mundo como reformadores, y en breve estarán dando la apariencia de estar en contra del Nuevo Orden Mundial y a favor del pueblo. Convencerán a la gente para que favorezcan un gobierno mundial que beneficie a la mayoría y no a una élite de criminales. Eso podría engañar a todo el mundo hasta el grado de que todos deseen estar sujetos a ese gobierno mundial.

Sin embargo, primero debe ocurrir un desplome del sistema anterior, y eso coincidirá con la caída de Babilonia la Grande. Su propio Papa estará en contra de la élite actual, así como está sucediendo con el actual Presidente de los Estados Unidos, el cual está siendo atacado por las élites masónicas y satánicas que gobernaron antes.

Así pues, en el escenario final estarán enfretados Yesúa y sus Dos Testigos contra la Bestia y su Falso Profeta (la bestia de los dos cuernos).

Según el entendimiento que se me permitió adquirir, los Dos Testigos son las clases de José y Benjamín, es decir, el Israel que es reunido de las naciones (las ovejas perdidas de Efraín) y el remanente de Judá que acepta a Yesúa como Mesías e invoca el nombre de Yehová.

Al tiempo de ser reunidos ambos pueblos, el Milenio dará oportunidad para que la Ley y los Profetas alcancen la plenitud de su cumplimiento y observancia. José se unirá a Benjamín y serám un solo rebaño bajo un solo Pastor.

El Falso Profeta, en cambio, será aniquilado junto con la Bestia.

Julius Corvus