Los 2,300 días, un nuevo descubrimiento.

¿Qué esperar que ocurra el 31 de octubre de 2020? ¿Y cuándo comenzarían los 1,335 días? Esta información podría ser importante.

Hay rumores de guerra, y hay la expectación de un golpe de espada contra el sistema actual de gobernación mundial. Y hay rumores sobre un nuevo Bretton-Woods, es decir, sobre un cambio parecido al que hubo en 1944, el cual dio origen al sistema financiero actual (que ya está muriendo) y las Naciones Unidas.

No hay mejor momento para el cambio de escenario que el que vivimos en este otoño. La gente espera que ocurran cosas, y no sólo los que tienen problemas por solucionar. Pareciera que algo grande se avecina. Hasta se habla de una invasión de China contra los Estados Unidos, algo impensable para muchos.

Y ahora, cuando hemos descubierto que el ciclo 1,001 de 1,290 días (contado desde el Pacto de la Ley (1516 aEC) comenzó el 20 de abril de 2017 y terminará el 31 de octubre de 2020, uno llega a sospechar, con mucha fuerza, que en esa última fecha podremos identificar lo que el Ungido de YEHOVAH había predicho:

”Por lo tanto, cuando vean la cosa repugnante y devastadora, de la que habló el profeta Daniel, de pie en un lugar santo (que el lector tenga discernimiento), entonces los que estén en Judea, que huyan a las montañas. El que esté en la azotea, que no baje a su casa a sacar sus cosas, y el que esté en el campo, que no vuelva a buscar su manto. ¡Ay de las mujeres que estén embarazadas o amamantando en esos días! Oren vez tras vez para que no tengan que huir en invierno o en sábado. Porque entonces habrá una gran tribulación. Desde el principio del mundo hasta ahora, no ha habido una tribulación igual, y nunca más la habrá. (Mateo 24:15-21.)

Cuando Yeshúa predijo esto, citó de Daniel, en el contexto de los 1,290 días. El oso ruso, en este caso, proscribió la obra del testimonio público de los Testigos de Jehová en sus vastos territorios, sumándose así a la mentalidad del Dragón, el cual hace guerra contra los seguidores de Yeshúa. Aunque puede parecer algo insignificante para muchos, ese testimonio público acerca del Reino es muy particular, y es representativo de lo que deberían estar haciendo todos los cristianos del mundo.

Así pues, ese acto, avalado por los representantes de la justicia de Rusia, vino a ser una remoción del Rasgo Constante. Y la profecía dijo:

”Y, desde el momento en el que se quite el sacrificio constante y se ponga la cosa repugnante y devastadora, pasarán 1.290 días. (Daniel 12:11.)

La Traducción del Nuevo Mundo da la impresión de decir que los 1,290 días finales comienzan cuando se dan las dos condiciones: (1) El sacrificio continuo es quitado y (2) la cosa repugnante y devastadora es puesta. Sin embargo, otras traducciones dan a entender que los 1,290 días separan ambos eventos. ¿Qué podríamos pensar nosotros?

Ya nos acercamos al final de unos 1,290 días desde que empezó la prohibición de la obra en Rusia, y la providencia ha sido generosa con nosotros al darnos una luz sobre el 20 de abril de 2017 como cierre de 1,000 ciclos de 1,290 días, así que resulta inevitable dirigir nuestra atención al 31 de octubre de 2020. Así pues, de alguna manera tendría que ocurrir algo relacionado con Daniel 12:11.

Pienso que lo que puede ocurrir es una señal de que la obra de recoger a los 144,000 escogidos por fin llega a su fin. Y eso me parece que se asocia más a una proscripción mundial contra el testimonio. Lo otro que puede ocurrir es, simplemente, que veamos una amenaza inminente contra la cristiandad. Eso sería algo equivalente a lo que dijo Yeshúa:

Ahora bien, cuando vean a Jerusalén rodeada de ejércitos acampados, sepan entonces que se ha acercado su devastación. Entonces, los que estén en Judea, que huyan a las montañas; los que estén en medio de Jerusalén, que se vayan de allí, y los que estén en el campo, que no entren en ella. Porque estos son días para hacer justicia, para que se cumplan todas las cosas que están escritas. (Lucas 21:20-22.)

En el contexto del fin del sistema de adoración de los judíos, el lugar santo amenazado era Jerusalén y su templo, y la amenaza de devastación provenía de los ejércitos acampados de Roma, la Bestia de turno. En nuestro contexto actual, esa «Jerusalén» sería la Jericó moderna, es decir, Babilonia la Grande. La expresión «días para hacer justicia» nos recuerdan que ya es hora de ver a la cristiandad, con el Papado a la cabeza, caer hasta lo más bajo y ser expuesta como lo peor del mundo.

En mi opinión, lo que ha de acontecer es la caída del muro de protección de Babilonia la Grande. De alguna manera, ocurrirá un ataque inicial contra la cristiandad y su Papado. Y nuestra mirada será dirigida a la fuente del ataque. Quizás sea vea con claridad al Rey del Norte, con el Dragón a la cabeza, puesto en una situación de ataque contra la cristiandad. Los juicios contra la «tercera parte», anunciados por las siete trompetas desde 1922, ahora se verán claramente. Y eso, estimados amigos, es la calamidad retenida por los cuatro vientos de Apocalipsis 7:1.

La retención de los juicios contra la cristiandad, en mi percepción, fueron retenidos el día del ataque del 11-S, cuando cayeron las Torres. Ese día, cuando se completaron 144,000 x 5 (720,000 días) desde el Pentecostés de 30 EC, Israel (José) debió de ser completado, y 7,000 días después, pienso, se completa el remanente de Judá (Benjamín), es decir, el 10/11 de noviembre de 2020.

LA VISIÓN DE LAS 2,300 TARDES MAÑANAS

En Daniel 8:14 se nos dice:

Llegó incluso a desafiar al Príncipe del ejército, y se le quitó el sacrificio constante al Príncipe y se derribó su santuario bien establecido. Y, debido a la ofensa, un ejército fue entregado junto con el sacrificio constante, y el cuerno siguió echando por tierra la verdad. Así lo hizo y tuvo éxito. También oí a un santo hablando, y otro santo le preguntó al que estaba hablando: “¿Cuánto durará la visión sobre el sacrificio constante y la ofensa que causa devastación y el pisoteo del lugar santo y del ejército?”. Entonces él me dijo: “Hasta que pasen 2.300 tardes y mañanas; entonces el lugar santo de veras recobrará su debida condición”. (Daniel 8:11-14.)

Cuando leo este pasaje, veo los mismos parámetros de Daniel 12:9. El sacrificio constante es quitado por un desafió del rey de fiero semblante, y hay una ofensa que causa devastación.

Esto daría a entender que las 2,300 tardes mañanas vienen a ser un período que comienza simultáneamente con los 1,290 días, y que, al finalizar, el Santuario habrá sido purificado. Eso se interpretaría como un proceso de refinación que duraría 2,300 días, empezando con la proscripción de los que anuncian el Reino, a partir del 20 de abrol de 2017.

Estos 2,300 días terminarían el 7 de agosto de 2023. Y deben de ser 2,300 días, porque si fueran 1,150 días, ya habrían terminado el 13 de junio de 2020.

Ahora bien, resulta de interés visualizar que la suma de los 5,700 días que transcurrieron desde el 11 de septiembre de 2001 hasta el 20 de abril de 2017 y los 2,300 días que siguen, hasta el 7 de agosto de 2023, llega a ser 8,000 días.

Al principio no le había dado importancia, porque puede ser sólo coincidencia. Sin embargo, vino a mi mente el principio de los 1,335 días. ¿Podría ser que este período terminal llegase a comenzar a partir de entonces? ¿No será que YEHOVAH a puesto ese principio dos años después de lo que esperamos por causa de los escogidos, es decir, hasta que el Santuario quede en la condición correcta?

De hecho, la idea de la refinación se encuentra integrada en las profecías de Daniel. Es necesario que el Santuario sea puesto a prueba, y durante ese período, es el gobierno de la Bestia el que se encarga de poner a prueba a los siervos de Dios.

Ahora bien, suponiendo que los 1,335 días comiencen el 7 de agosto de 2023, entonces estos tendrían que concluir el 3 de abril de 2027, y ese año tiene como luna nueva de Abib el 6 de abril, apenas unos tres días después. Y aquí es donde vino a mi mente la profecía de Isaías:

Isaías dijo:

Y el día de la gran matanza, cuando caigan las torres, habrá arroyos y corrientes de agua en todas las altas montañas y en todas las altas colinas. Y, el día que Jehová vende la herida de su pueblo y sane la grave herida del golpe que él le dio, la luz de la luna llena será como la luz del sol y la luz del sol se hará siete veces más intensa, como la luz de siete días. (Isaías 30:25, 26.)

Quizás esos 7 días, que debieran ser 7 años, hayan sido la representación de 7 ciclos. Y la expresión 7 veces también puede significar siete Tiempos.

«El día de la gran matanza, cuando caigan las torres» sería, con los datos que manejamps, el 11 de septiembre de 2001. Y la herida de su pueblo sería sanada cuando él limpia el Santuario, al finalizar los 2,300 días. Así que esta profecía tiene un punto de partifa y un punto final: el Día de YEHOVAH, según el contexto.

Y aquí podemos decir que esos 7 ciclos serían 7 ciclos de 1,334 días, porque el Centésimo del Año Solar es 3.65242189 años, y esto viene a ser realmente 9,338 días exactamente.

Y esto no es una interoretación caprichosa, porque en esta se basa el mismo concepto acerca de los 1,656 años desde Adám hasta el Diluvio, que son 1,656 ciclos de 1,334 días.

Y vean lo sorprendente, si hasta el 7 de agosto de 2023 pasaron 8,000 días desde la caída de las Torres, y luego de 1,335 días llegamos al 3 de abril de 2027, allí ya alcanzamos los 9,335 días. Y luego, tres días después es cuando completamos los 9,338 días, en la luna nueva del 6 de abril de 2027.

En otras palabras, yendo al trasfondo de esto, el drama de Isaías 30 se referiría a un período de 7 años amplificados (7 x 1,334 días), el cual comenzó con la caída de las Torres, y concluye con el final de los 1,335 días finales, a saber, el 1 de Abib de 2027.

En este periodo se suman los 5,700 días hasta que el Rasgo Constante es quitado, los 2,300 días, y finalmente los 1,335 días del Día de YEHOVAH. Los tres días que faltan ya se entenderán luego.

Y aquí añadimos la idea de los 10 días de tribulación que tienen que pasar los siervos de Dios, que podrían ser los 10 años que pasarán desde el 20 de abril de 2017 hasta el mes de abril de 2027, aunque es sólo una sugerencia.

A todo esto, creo que nos estamos acercando cada vez más a la interpretación final sobre la Cronología Profética. Ya solo queda la confirmación sobre lo que ha de suceder el 31 de octubre. ¿Se verá la Abominación de la Desolación amenazando a Babilonia la Grande?

A propósito, no creo que sea casualidad lo que se dice en algunos medios: el Papa aprueba la unión civil de los homosexuales. Yo creo que ya llegó el momento de que el mundo abra los ojos. Porque la Biblia dio a entender que la destrucción de Sodoma vino inmediatamente después que se confirmó su perversión, y este drama apunta al fin de la cristiandad.

Sobre el misterio de los gentiles

Reconozco que no soy el mejor para explicar este asunto, pero daré mi opinión.

Cuando la diez tribus del norte fueron esparcidas, ocurrió algo que se hizo parte del propósito de YEHOVAH. Aunque es un MISTERIO, en realidad las pistas son abundantes.

Ya desde los días de José, el hijo de Jacob, se había profetizado que sus ramas serían impelidas por encima de un muro, es decir, se extenderían más allá de los límites (Génesis 49:22). De hecho, la primogénitura pasaría a ser de José. Y dentro de José, la preferencia pasaría a Efraín, de quien se dijo que su prole llegaría a ser el equivalente pleno (o la plenitud) de las naciones (Génesis 48:19).

Recordemos que la única forma en la que los gentiles alcanzarían bendición sería mediante la Simiente de Abrahán. Los gentiles sólo podrían salvarse mediante el Mesías, y la Simente de Abrahán es Israel, o, mejor dicho, el remanente fiel de Israel, compuesto de judíos y gentiles.

Pero estos gentiles escogidos tuvieron que ser injertados en el olivo por su fe, y así este Israel se hizo pleno, en lo que respecta al Reino. No olvidemos que a nivel de súbditos, muchos gentiles fueron salvados de Egipto por acompañar a Israel. Esa gran muchedumbre mixta prefiguró a las ovejas perdidas, las naciones que son bendecidas por la Simiente de Abrahán en la Tierra.

Ahora bien, la sabiduría de YEHOVAH se manifestó en todas las claves que apuntan a que Israel, o sea la parte norte o Efraín, sería transformado en una plenitud de gentiles:

  • Fueron 10 tribus, un número pleno.
  • La entera nación desapareció, llegando a deshacerse en añicos. Se fueron del redil.
  • Se contaminaron entre las naciones, como el hijo pródigo, el primogénito.
  • Los samaritanos, al ser colocados como reemplazo de estos israelitas por los asirios, llegaron a ser una representación de los gentiles injertados en el olivo.

Ahora bien, desde antes se vio que era parte de la instrucción profética de YEHOVAH el que las cosas sucedieran así. Siempre se habla de dos partes, Israel y Judá, incluso desde los días de David. Y proféticamente, hay dos palos que se unen en la mano del Mesías: el palo de José y el palo de Judá.

YEHOVAH también puso en la ilustración a dos hijos para Raquel, a saber, José y Benjamín. José, cuyo representante final es Efraín, representó a los seguidores de Yeshúa que son juntados en los tiempos finales, de toda nación. El núcleo de José es el Esclavo Fiel y Prudente, desde 1919 en adelante, y las naciones que se juntan alrededor serían la Gran Muchedumbre que sobrevive a la Gran Tribulación, atraída desde 1935 en adelante.

Benjamín, por otro lado, no proviene de las naciones, sino de los judíos. Recordemos que Benjamín fue instalado por YEHOVAH entre Judá y Efraín. Y fue parte de Judá al ocurrir la división. Y sólo en el tiempo final, al morir Raquel, sería reconocido. Es el último remanente de judíos que es reinsertado en el olivo.

Para los que no entienden este drama, tendrán que leer con más cuidado sus fundamentos, que están en Génesis. Habría tres fases de desarrollo para el pueblo de YEHOVAH, cada una precedida por un período de siete Tiempos. El Mesías se encargaría de establecer estas fases.

A partir de Génesis 33:3, sabemos que Jacob (YEHOVAH mediante Yeshúa), tendría tres grupos de hijos, cada uno precedido por 7 Tiempos. El primero es el representado por las esclavas y sus hijos. Esta es la fase del Israel en esclavitud al pecado. Se estableció cuando la nación entró en la Tierra Prometida, con la capacidad de observar el Pacto de la Ley/Instrucción a plenitud. El Mesías se presentó en la figura del Príncipe del Ejército de YEHOVAH (Miguel), en la Fiesta de los Panes Sin Levadura de 1476 aEC.

El segundo grupo fue representado por Lea y sus hijos, entre los cuales estaba Judá. Esto fue el Israel que aceptó a Yeshúa como el Ungido de YEHOVAH. Lea era la primera esposa, y era hermana mayor de Raquel. Esta relación más íntima empezó desde el derramamiento del Espíritu, en la Fiesta de las Semanas del año 30 EC. Estuvo conformado por judíos (Judá) y parte de las tribus de Israel.

Y el tercer grupo fue representado por Raquel y su hijo José, a partir de 1914-1919 en adelante. En cierto sentido, José nace como representación de los cristianos que salieron de las naciones en el tiempo final, desde que Yeshúa es establecido como Rey en los cielos. Y su Reino está asociado a la Fiesta de las Cabañas, el Milenio.

Benjamín, pues, aparecerá como un remanente de judíos, 100 años después de 1919/1920. Es el complemento final del Israel de Dios.

¿LITERAL O SIMBÓLICO?

Yo creo que lo que vale aquí, más que nada, es lo simbólico. ¿A qué me refiero? Los samaritanos ilustraron que Dios había reemplazado a las diez tribus perdidas con gentiles. Y eso, hoy, quiere decir que a las naciones de la tierra se les puede considerar como un Israel alejado de Dios. Al fin de cuentas, Israel es un Adán colectivo, y Yeshúa dijo que en el Reino sus seguidores juzgarían a las doce tribus.

Las profecías de Oseas, que estuvieron centradas en el Israel del norte, fueron citadas por Pablo en sus argumentos sobre la aceptación de los gentiles en el olivo. Y es que podría decirse que el mundo entero no se da cuenta siquiera en que está a un paso de ser pueblo de Dios, porque a eso apuntó la ilustración. Dios amó al mundo, dice Juan 3:16, y ese mundo es las ovejas perdidas de Israel.

Ahora bien, no puede descartarse tampoco que en sentido literal, el mundo actual sea del linaje de Israel. Después que las diez tribus fueron esparcidas en los territorios de Asiria, hubo migraciones masivas de esa gente hacia el resto de Asia y hacia Europa. De esas personas se formaron naciones, y la semilla de Israel fue mezclándose con muchas razas. Luego, de Europa la genética de Israel pasó a América y otros extremos del planeta.

Pensemos sólo en el caso de los judíos. En 1492 EC, unos 7 Tiempos después de la inauguración del templo, los judíos fueron expulsados de España. Y la apertura del camino a América dio lugar a migraciones hacia América del Sur. Los judíos llegaron y cinco siglos después se mezclaron con las naciones, aunque con menos liberalidas que con los de las tribus del norte. Los judíos, por lo menos, trataron de conservar sus raíces religiosas.

Tomemos como ejemplo mi caso. Yo vengo de 2 padres, 4 abuelos, 8 bisabuelos, 16 tatarabuelos, etc. Si pensamos en el número de generaciones que hubo desde el siglo 15, veremos que yo tengo más de 65,000 antepasados. ¿Qué probabilidades hay de que uno de esos tenga genes judíos? En este tiempo, de tanta mezcla genética, la probabilidad es grande. Y eso sin tomar en cuenta que mis apellidos, que terminan en EZ, probablemente tengan orígenes judíos, y que históricamente judíos llegaron a Lima y luego al norte, en Cajamarca, de donde provinieron mis abuelos.

Y ahora pensemos. Si esa probabilidad es alta en el caso de los judíos, ¡cuánto más en el caso de las diez tribus perdidas, las cuales ni siquiera recuerdan sus orígenes! Han pasado más de 2,700 años de mezclas en Asia, África y Europa hasta hoy. Y en la época de las colonizaciones ya se habían esparcido lo suficiente como para llegar a ser una plenitud de naciones.

Y hoy, finalmente, podría suceder que en América, el extremo del mundo, la mayoría de sus habitantes, si no son todos, tengan la genética de Israel en su ser. De modo que es posible que el mundo de los gentiles, lo sepa o no, sea Israel. Y así, en el sentido simbólico y literal, este Israel esté a punto de set juzgado por haber abandonado la Ley de YEHOVAH.

De todos modos, creo que si tú tienes inclinación espiritual es porque eres parte de ese pueblo, pues es Dios mediante el Mesías quien llama a sus ovejas de vuelta. Que no te preocupe saber si eres descendiente de israelitas. Basta con saber que YEHOVAH juntará a su pueblo y le rendiremos servicio sagrado para siempre, después de ser liberados de este Egipto y su Faraón para entrar en la Tierra Prometida.

Julius.

Israel

YEHOVAH hizo un pacto con Abrahán, el cual entró en vigor entre 1946 y 1936 aEC, y esto sentó las bases para la existencia del pueblo de Dios, a saber, Israel.

Este pueblo nació al salir de Egipto, cuando 603,550 varones y sus familias, junto con una muchedumbre mixta, cruzaron el Mar Rojo, en el mes de Abib de 1516 aEC.

El Pacto de la Instrucción (la «Ley» o Torah), dejó abierta la oportunidad para que Israel fuese una nación de reyes y sacerdotes. Esa oportunidad sólo la aprovechó un remanente fiel, el cual aceptó a Yeshúa como el Ungido de YEHOVAH.

Los apóstoles de Yeshúa tuvieron el privilegio de ser el fundamento de este Israel fiel, el cual fue ungido con el Espíritu de Dios, a partir de la Fiesta de las Semanas del año 30 EC. A partir de ese Pentecostés, el grupo de escogidos, los 144,000 esclavos de Dios, comenzó a ser seleccionado, primero a partir de los judíos (Judá) y después de las 10 tribus esparcidas entre los gentiles.

El pueblo de YEHOVAH siempre fue Israel, la Simiente de Abrahán. Sin embargo, sólo fueron aprobados como representantes y embajadores del Reino del Mesías los que invocaron el nombre de YEHOVAH por medio de Yeshúa. Y estos fueron reunidos alrededor del núcleo de los apóstoles en el primer siglo.

En los últimos tiempos, los seguidores de Yeshúa fueron reunidos alrededor de los dos hijos de Raquel: José y Benjamín. La clase José es el Israel restaurado, Efraín, un grupo sacado de la cristiandad gentil que reconoce a Yeshúa como Rey e invoca el nombre de Dios, dando testimonio público en el mundo. Alrededor de esta clase se encuentra la «muchedumbre mixta» que ha de sobrevivir a la Gran Tribulación.

La clase Benjamín es un último grupo de judíos que obedece la Instrucción de YEHOVAH y reconoce a Yeshúa como el Ungido. Este último remanente cierra la selección de los 144,000, y, por fin, la Simiente de Abrahán quedará sellada para gobernar como reyes y sacerdotes por mil años, junto con el Rey de Reyes.

Sólo Yeshúa, como el pastor nombrado por el Padre, tiene la capacidad de juntar a ambos grupos, José y Benjamín, durante la Gran Tribulación. Nosotros no podemos. Sólo debemos confiar en el propósito divino y esforzarnos por dar testimonio acerca del Reino y, a la vez, obedecer los mandamientos de YEHOVAH.

Estemos listos para avanzar de la mano del Israel de Dios y ocupar nuestras posiciones, ya sea como parte del Reino o como súbditos del mismo. El Espíritu de YEHOVAH nos guiará hacia uno de esos objetivos.

Bendiciones.

¿Puede estallar la Gran Tribulación antes de lo esperado?

El precedente bíblico nos muestra que hubo 1,290 días que precedieron a la Gran Tribulación. En términos de meses lunares, estos 43 meses comenzaron el 22 del séptimo mes de 66 EC y culminaron el 23 del primer mes de 70 EC. En ese espacio de tiempo de tres años y medio hubo un mes intercalar.

Otra forma de calcularlo es comenzando con el 5 del octavo mes del año 66, cuando los ejercitos romanos comenzaron a atacar el templo y se retiraron. 43 meses después, el 5 del tercer mes del año 70, el general Tito terminó de rodear a Jerusalén con la ‘corona de espinas’ predicha por Yeshúa. Y a partir de allí vino la Gran Tribulación sobre los judíos.

Ahora bien, suponiendo que los últimos 1,290 días ya hubieran comenzado el 20 de abril de 2017, considerando que el Oso Ruso ha estado suprimiendo el Rasgo Continuo desde entonces, entonces la Abominación de la Desolación tendría que manifestarse al final de ese ciclo. Y habrían dos escenarios posibles:

1) Comienza un nuevo ciclo de 1,290 días, el cual sería el de Daniel 12:11. Si esto fuera así, entonces habría dos períodos de 1,290 días implicados. El primero comenzaría con la supresión del Continuo y el segundo con la Abominación de la Desolación.

2) Se termina el último ciclo de 1,290 días y empieza la Gran Tribulación. Sin embargo, parece que lo que comienzan son los principios de dolores de parto (los jinetes) y nueve meses después (como si algo hubiera de nacer) vienen los 1,335 días.

1,600 días = 1,335 días + 9 meses lunares.

Lo normal sería inclinarse por la idea de que la Gran Tribulación es el Tiempo del Fin, el Día de la Venganza. Pero, tomando en cuenta que el naufragio de Pablo fue una representación de las pruebas y zarandeos que al final culminaron con una salvación, parece ser que este período incluye los 42 meses de la Bestia. Y, en ese sentido, serían tribulaciones tanto para los seguidores de Yeshúa como para el mundo. Y, al final, la destrucción del sistema cerraría la Gran Tribulación.

Puede ser que los 1,600 «estadios» del pisoteo del lagar sea un período de guerra permanente, hasta que se completen las desolaciones. Y, en ese sentido, esa sea la duración completa de la Gran Tribulación.

Yeshúa dijo que vendría como un lazo, sin que nadie lo esperase. Y un lazo es una trampa. Así pues, existe la posibilidad, aunque falte confirmarlo, de que los 1,290 días de Daniel 12:11 ya estén terminando, y luego de 9 meses de gestación nazcan los 1,335 días finales.

Seguiremos analizando las posibilidades…

¿Es la señal de la Abominación Desoladora un ataque contra los Estados Unidos?

Vamos a visualizar un escenario basado en lo que se nos permitió ver desde 2019.

La dispersión de las diez tribus de Israel concluyó cuando estas llegaron al extremo del mundo, formando las bases de la cristiandad en América. Las puertas para esta llegada a América fueron abiertas en 1492, en el año de la expulsión de los judíos de España. En ese sentido, fue significativo que el descubrimiento de América ocurriese exactamente 2,520 años (7 Tiempos) después de la inauguración del templo de YEHOVAH (1029 aEC).

Hoy, la cristiandad tiene su representación más grande en América. En Europa está lo antiguo, y en América lo nuevo. Es, por lo tanto, lógico que el ataque del 11-S ocurriese en América. Fue una señal, a todas luces, del objetivo de los juicios de Dios contra el Israel infiel.

En realidad, parece ser que el ataque tendrá dos orígenes: el islam, por el lado religioso, y el Rey del Norte, por el lado político.

Ahora bien, el caso es que Yeshúa nos dio la clave ante la cual debemos de estar alerta cuando llegue el Fin. Y esa clave es la de la última profecía de Daniel: Tenemos que llegar a ver la Abominación Desoladora en posición de ataque contra el Lugar Santo. Y esto ocurriría en un tiempo asociado a los 1,290 días.

El Lugar Santo es, en sentido literal, la Zona del Santuario. Y lo cierto es que ya hemos discernido un símbolo no bíblico instalado en oposición al Santuario instalado en 686/687 EC. Es el Domo de la Roca, que cumple 1,335 años en 2021/2022. Y fue puesto al completarse:

  • 1,290 años desde los juicios de YEHOVAH contra Judá.
  • 1,290 ciclos de centésimo solar desde Adán.

Es por ello que, si hablamos de un símbolo religioso puesto en oposición, entonces tenemos una señal islámica en la Zona del Santuario. Sin embargo, la señal del 11-S nos dirigió al otro «lugar santo», cuando vimos un ataque de extremistas islámicos en Nueva York, la capital de la cristiandad, cuyo dios es el sistema económico.

En la interpretación actual, el 11-S llegó a ser como el principio de un asedio contra la cristiandad, el cual duraría 8,600 días (430 días x 20 siclos), concluyendo en la luna nueva del 29 de marzo de 2025. Y los últimos 1,600 «estadios» de Apocalipsis 14 tendrían que comenzar el 11 de noviembre de este año.

Entonces, ahora que sabemos que existe también un Rey del Norte en el bloque de oposición Rusia/China, tenemos que poner las piezas en su lugar, y deducir, con mucha probabilidad, que habrá un ataque bélico contra América, y eso podría ser una señal clara de que los ejércitos están rodeando a la Jerusalén infiel, la cristiandad.

Esta campaña del Rey del Norte habría sido descrita en la última profecía de Daniel, y podría tener lugar al completarse los últimos 1,290 días que comenzaron con el ataque de Rusia contra los Testigos de Jehová desde el 20 de abril de 2017.

En realidad, los parámetros de interpretación nos llevaron a visualizar esto después de dar una vuelta por los números descubiertos, siendo los últimos los 720,000 días que precedieron al 11-S y los 1,000 ciclos de 1,290 días que concluyeron con el ataque del oso ruso.

Y hoy vemos que cosas importantes tienen que ocurrir antes del 31 de octubre y antes del 11 de noviembre. ¿Qué cosas pueden ser? Informes que escucho dan a entender que se trata de un ataque contra América por parte de Rusia y China. Y eso es lo que tendría que esperarse, porque la Abominación de la Desolación tiene como objetivo el juicio de desolación contra el falso pueblo de Dios, la cristiandad.

En Lucas 21, Yeshúa habló de Jerusalén rodeada de ejércitos acampados. Si ocurre un ataque en estos días contra los Estados Unidos, uno que desplome su economía y la del mundo, entonces podríamos decir, con seguridad, que la señal está dada. El Rey del Norte se convertirá en el gobierno mundial, y a partir de estos rápidos eventos se configurará el principio de sus 42 meses de autoridad.

Y si el Rey del Norte es el bloque de Rusia y China, entonces se perciben los pies del oso, que pisotean al pueblo de YEHOVAH como representantes de la santa ciudad, y el Dragón Rojo, como fuente de inspiración diabólica del gobierno comunista chino.

Quedaría por ver todavía, sin embargo, de qué manera la Bestia toma el cuerpo del leopardo grecorromano y la boca del león angloamericano.

Y ahora, preparémonos para abrir los ojos y percibir el ataque. Luego iremos a la Cronología Profética y sabremos, por fin, cuándo terminarán los 1,335 días.

Julius Corvus

Fechas enlazadas

Cuando se establecen como inmovibles los años 1516 aEC y 30 EC, se pueden establecer otros años. Para ello se usan como referencia los períodos de 7 Tiempos (2,520 años) y las separaciones de 2,400 y 3,000 años.

Como primer punto de partida, tomamos los 7 Tiempos que preceden a la entrada de Israel en Canaán. Estos comenzaron 2,520 años antes de Abib de 1476 aEC, o sea en el primer mes de 3996 aEC.

El otro período de 7 Tiempos comenzó 2,520 años antes de 28-30 EC, y tiene que ver con la restricción del Espítitu de YEHOVAH. Así pues, en 2493-2491 aEC, ocurrió este principio.

Ahora bien, hubo eventos antediluvianos significativos 2,400 años antes de Elías y Yeshúa:

  • Desde el principio de la obra de Enoc, en 3341 aEC, hasta el principio de la obra de Elías en 941 aEC.
  • Desde el Diluvio, en 2373 aEC, hasta el bautismo de Yeshúa, en 28 EC.
  • Desde el nacimiento de Arpaksad (2371 aEC) hasta el derramamiento del Espíritu de YEHOVAH sobre el pueblo de Dios (30 EC).

Hubo 3,000 años desde Adán (4029 aEC) y la inauguración del templo (1029 aEC). Esto es la suma de los 987 años y medio que hubo desde Adán hasta la «transferencia» de Enoc, y 2,012 años y medio desde allí hasta el templo.

También hay 3,000 años que preceden al bautismo de Yeshúa, los cuales comenzaron con el engendramiento de Noé (2973 aEC), unos 1056 años después de Adán.

Otro 3,000 años existen desde que David fue ungido como rey de Israel (1087/1086 aEC, unos 430 años después del Éxodo) y 1914/1915 EC), cuando el Ungido de YEHOVAH fue nombrado en los cielos, según la interpretación de los Testigos de Jehová. Luego, David asumió el reino unos 7 años después, alrededor de 1079 aEC, en correspondencia con los eventos anunciados en septiembre de 1922: «Anuncien al Rey y su Reino».

A propósito de ello, los eventos de 1914-1935 EC cierran un período de 7 Tiempos que comenzo entre los años 607-586 aEC. Es patente que todas las restricciones que tuvieron lugar sobre el reino de Judá comenzaron en ese intervalo, siendo la última la que tuvo que ver con la desolación del santuario y la «muerte» de la nación.

Los 2,520 años de separación entre agosto de 586 aEC, cuando ocurrió la destrucción del templo, y agosto de 1935 EC, cuando se identificó a la Gran Muchedumbre que serviría a YEHOVAH en el patio exterior del templo, asociada a la clase José, son significativos. Más allá de 1935 no hay ningún cierre de 7 Tiempos de 360 años salvo lo que corresponde con el fin formal de los 70 años sin templo (516-515 EC), los cuales terminaron en 2005-2006 EC, cuando llegó el aniversario 6,000 desde la expulsión de Adán del Jardín de Edén (3996 aEC).

1,260 DÍAS ENTRE 1919 Y 1922

Ahora bien, los que conocen la historia de la clase José, saben que esta salió de la prisión en Abib de 1919 y tuvo unos tres años y medio (1,260 días) para organizarse y así, en septiembre de 1922, comenzar a anunciar el Reino. Este período fue preciso, y comenzó el 26 de marzo de 1919, cuando José Rutherford y sus colaboradores salieron de la prisión, y terminó el 8 de septiembre de 1922, cuando José Rutherford pronunció el discurso «El Reino».

Recordemos la parte culminante de ese discurso:

“¿Creen ustedes que el glorioso Rey ha comenzado a reinar? Entonces, ¡otra vez al campo, oh hijos del Dios altísimo! ¡Cíñanse la armadura! Sean sobrios, sean vigilantes, sean activos, sean valientes. Sean fieles y verdaderos testigos para el Señor. Sigan adelante en la lucha hasta que todo vestigio de Babilonia quede desolado. Proclamen el mensaje lejos y extensamente. El mundo tiene que saber que Jehová es Dios y que Jesucristo es el Rey de reyes y Señor de señores. Este es el día de importancia máxima. ¡Miren, el Rey rige! Ustedes son sus agentes de publicidad. Por lo tanto, anuncien, anuncien, anuncien al Rey y su reino.”

Aunque la clase José no lo sabía, estaban ocurriendo acontecimientos proféticos, y creo que la precisión de estos 1,260 días nos dicen mucho sobre quiénes estuvieron llamados a dar testimonio sobre la caída de Babilonia la Grande en nuestros tiempos. Fue José Rutherford, de hecho, el que participó en la formación de lo que hoy llamamos el Esclavo Fiel y Prudente, la clase José, el que da «alimento» al mundo.

Ese llamado, que comenzó el 8 de septiembre de 1922, al parecer, se cierra cuando «todo vestigio de Babilonia quede desolado», algo que parece que se cumplirá a principios de septiembre de 2022, 100 años después.

Otra interpretación que tuvo la clase José acerca de septiembre de 1922 fue la del principio del toque de las siete Trompetas del Apocalipsis. Las primeras cuatro, al parecer, fueron declaraciones que se anunciaron entre 1922 y 1925, lo cual es curioso, al ocurrir 100 años antes de 2022-2025. Los toques de trompeta anuncian la desolación de Babilonia la Grande, así como ocurrió con los toques de los cuernos antes del ataque contra Jericó en los días de Josué.

El rey David comenzó su gobernación, a más tardar, en septiembre de 1079 aEC, unos 3,000 años antes de septiembre de 1922 EC, ya que, providencialmente, entendemos la relación entre David y el Mesías.

MIGUEL

Cuando dice la predicción de Pablo que el Señor descenderá con voz de arcángel a recoger a su pueblo escogido, pensamos en la obra de Miguel, según se describe en Daniel 12. Él es también el Príncipe del Ejército de YEHOVAH representado en el relato que precede a la destrucción de Jericó. Así pues, todo esto apunta al Día de YEHOVAH, el año de la Gran Tribulación.

Todavía falta aclarar algunos detalles, pero en esencia, si el aniversario 3,500 desde la entrada de Israel en Canaán se cumple oficialmente en Abib de 2025 EC, hemos de suponer que lo primero que acontece cuando empieza la autoridad de la Ciudad, la Nueva Jerusalén, es la batalla de Har-Magedón. Así pues, antes de que esto ocurra, Yeshúa vendrá y se llevará a sus escogidos, después que hayan completado los días de su testimonio público.

Mientras tanto, lo único que nos queda por ver este año es qué es lo que se visualizará el 31 de octubre de 2020, cuando se cierre un ciclo más de 1,290 días, y de qué modo comienzan, si es que es el caso, los 1,600 días, el 11 de noviembre de 2020.

Abramos los ojos y que no se nos escape nada.

1,290/1,656 días después

Cuando reiniciamos la cuenta de 1,290 días a partir del 31 de octubre de 2020, llegaremos al 13 de mayo de 2024. ¿Tendrá algún aignificado esa fecha?

En 2024, el mes de Abib comienza el 11/12 de marzo. Luego, el 13 de mayo sería el día 4 del tercer mes. Un año más tarde sería el 13 de mayo de 2025, es decir, el día 14 del segundo mes, la Pascua tardía, unos 45 días después de la luna nueva del 29 de marzo de 2025.

Quizás, en una interpretación forzada del drama del naufragio de Pablo, donde se hace mención de un día 14, y también de 276 presos (1,380 días), estos 45 se suman a los 1,335 días del Nuevo Diluvio, sumando así 1,380 días, los mismos que concluyen cuando salimos del «arca», lo que corresponde con la llegada de Pablo y los presos a la isla de Malta.

Curiosamente, hasta esta fecha habrán pasado 1,656 días desde el 31 de octubre de 2020. Porque hasta el 29 de marzo pasaron 1,611 días, y con 45 días más, al parecer, se completan 1,656 días.

Disculpen si los confundo un poco, pero si realmente los 1,290 días finales comenzasen el 31 de octubre, estos también serían los últimos 1,656 días. Y esto va aparte de los 1,600 «estadios» que comenzarían 11 días después, el 11 de noviembre.

PROYECCIÓN

Hay tres años marcados en los 1,656 días, y probablemente son estos:

  • 30 días después del 31 de octubre, el 30 de noviembre, empieza un año que termina el 30 de noviembre de 2021, comenzando 1,260 días hasta el fin de los 1,656 días.
  • 622 días después del 31 de octubre comienza el «Año de Enoc», desde el 15 de julio de 2022, terminando el 15 de julio de 2023, con cierta «transferencia».
  • 1,290 días después del 31 de octubre, el 13/14 de mayo de 2024, el Año Final, probablemente el Tiempo del Fin, hasta el 13/14 de mayo de 2025.

Por ahora, lo dejamos allí hasta encontrar algo más claro o coincidente.

Julius.