La perfección de 30 y 2015 y el día que se acerca

El año 30 EC es idéntico al año 2015 EC, y creo que esto es acertado en el diseño de los tiempos. Se trata de 1,985 años trópicos o solares, con 725,005 días.

Según la evidencia de la Cronología Profética, fue en el año 30 EC cuando tuvo lugar el sacrificio y resurrección de Yeshúa el Ungido de YEHOVAH, y en ese año la luna nueva que abrió el primer mes ocurrió, como en el caso de 2015, en el equinoccio de primavera (20 de marzo).

Por otro lado, como ya sabemos, fue en el año 2015 cuando se cumplieron 3,960 años (11 Tiempos) desde que Abrahán entró en la Tierra Prometida a vivir como forastero. El día del cruce del río Éufrates coincidió con el 14/15 de Abib de 1946 aEC, exactamente 430 años antes del Éxodo de Israel (14/15 de Abib de 1516 aEC).

Hoy, estoy prácticamente seguro de que esas fechas son correctas, y esto nos sirve de base para la reconstrucción correcta de toda la Cronología Profética. La última década de la historia del hombre comenzó en el mes de Abib de 2015, y concluirá en el mes de Abib de 2025.

Ahora bien, Gálatas nos dice que el Pacto de la Instrucción (Torah o «Ley») fue validado unos 430 años después del Pacto de YEHOVAH con Abrahán, y eso significaría que alrededor del Pentecostés se encuentra la clave de todo:

  • El principio de los 720,000 días en el Pentecostés de 30 EC
  • El principio de los 1’290,000 días en el Pentecostés de 1516 aEC
  • El principio de los 3,960 años en el Pentecostés de 1946 aEC.

He de suponer que los últimos 10 años, que contienen de por sí unos 3,652 días, deben de contener, con un corto margen de diferencia, los 2,300 días y los 1,335 días de las profecías de Daniel (3,635 días). Y esto sugiere que los primeros 2,300 días, que son unos 6 años y menos de 4 meses, contándose desde la primavera de 2015, tendrían que terminar entre agosto y septiembre de 2021, en plena coincidencia con el supuesto principio del Nuevo Diluvio.

Así pues, creo, con sinceridad, que podríamos estar a punto de solucionar todas las proyecciones analizadas hasta ahora. Y luego que eso ocurra, lo demás, incluyendo el Modelo del Santuario, será encajado con el mejor de los argumentos.

EL DÍA

En el mundo antiguo, el Diluvio llegó en un día específico, el día 17 del segundo mes en el año 600 de Noé. Y esto, al parecer, es una clave que nos dice que en el tiempo del decenio 600, cuando el hombre esté por completar sus 6,000 años, dando paso al séptimo milenio, el Reino de Dios, el Diluvio ocurrirá en lo que corresponde con el día 17 del segundo mes, o sea el día 47 del año. Sin embargo, el día 17 del segundo mes en los días de Noé era realmente el día 17 del octavo mes.

Pues bien, si un año es como un decenio, entonces el día 47 sería una década de días, entre 460 y 470 días después de comenzar el último decenio (2015-2025).

No puedo decirlo con seguridad, pero desde Abib de 2020, cuando comenzó la segunda mitad del decenio, el día 460-470 vendría un año y cerca de 4 meses después.

Suponiendo que los 1,335 días terminasen el 29/30 de marzo, éstos comenzarían el 2/3 de agosto. Luego, 460-470 días antes es un tiempo alrededor de la segunda mitad de abril de 2020.

Recordemos que en este año el día 1 del primer mes vino el 26 de marzo, y la Pascua concidió con el 8 de abril. Si se tomase como referencia la Pascua, esta cuenta llegaría a la segunda mitad de julio, pero el principio de la década fluctúa en un rango de 52 días que va desde la Pascua hasta el Pentecostés, así que ese día misterioso se encuentra encerrado en un espacio entre la segunda mitad de julio y la primera mitad de septiembre de 2021.

Sobre eso habrá más luz pronto.

1,000 veces 1,290 días… No puede ser casualidad

He aquí la seria advertencia acerca de todas las coincidencias. Los 1,000 ciclos de 1,290 días no pueden ser simple casualidad. Disculpen la insistencia, pero les invito a tomar precauciones acerca de lo que podría suceder el 31 de octubre de 2020, día de luna llena.

Estos 1’290,000 días comenzaron el día 25 de mayo de 1516 aEC (Shavuot/Pentecostés), cuando YEHOVAH produjo mediante el Pacto de la Instrucción (Torah) a Israel, su pueblo, y terminaron cuando Rusia removió el Rasgo Continuo, la obra pública de los Testigos de Jehová, el 20 de abril de 2017.

Unos 1,290 días después viene el 31 de octubre de 2020, probable principio de otro ciclo de 1,290 días.

Estos datos confirman la fecha del Pacto de la Instrucción de YEHOVAH, y 564,300 días después, el 26 de mayo de 30 EC, el Espíritu de YEHOVAH fue derramado sobre los seguidores de Yeshúa el Ungido, en el Pentecostés.

Luego, 720,000 días contados desde el 26 de mayo de 30 EC terminarían el 11 de septiembre de 2001. Esta evidencia queda como algo indiscutible.

Gracias a esta evidencia abrumadora, pienso yo, no debemos tomar a la ligera la urgencia de los tiempos y debemos prepararnos para la Hora del Juicio.

Julius

Sobre la razón de los 1,545 años y el juicio contra Babilonia la Grande

Entre agosto y septiembre de 476, cayó el Imperio Romano, Rey del Norte del pasado. Desde entonces pasamos a otros escenarios y, al final, viene el juicio contra Babilonia la Grande, el falso pueblo de Dios.

Pues bien, resulta de interés que el número de años que pasaron desde agosto/septiembre de 476 EC hasta agosto de 2021 es 1,545. Este es el mismo número de años que hubo entre el año del Éxodo (1516 aEC) y el año del sacrificio de Yeshúa y, a su vez, es el mismo número de años que hubo desde el juicio contra Jericó (1476 aEC) y el juicio contra Jerusalén (70 EC).

Sobre este asunto hablamos hoy, porque la conclusión a la que nos lleva esto es que el principio de los 1,335 días comienza con el ataque contra Babilonia la Grande.

LOS 1,545 AÑOS

Ya desde hace algunos años se dio a conocer que el número de años que separa el Éxodo de Israel y el sacrificio/resurrección de Yeshúa el Ungido de YEHOCAH («Jesucristo») es de exactamente 1,545 años. De hecho, haber descubierto que hay un número de días muy específico, que va de luna llena a luna llena, nos asegura que YEHOVAH tiene tiempos predeterminados con precisión.

En el año 1516 aEC, el mes de Abib comenzó con la luna nueva de la noche del 19 de marzo. El día 1 habría sido el 20/21 de marzo y la Pascua, el día 14 del mes, habría sido el 2/3 de abril, al tiempo de la luna llena. Luego, 1,545 años después, el día de la luna llena del 3/4 de abril, Yeshúa fue sacrificado como el Cordero del Dios que quita el pecado del mundo.

¿Cuántas lunaciones hubo exactamente entre la luna llena de la primera Pascua de Israel y la luna llena del sacrificio de Yeshúa, la Pascua verdadera? 19,109 lunaciones, y esto es:

19,109 x 29.530589 días = 564,300 días

Esa cantidad de 564,300 días revela un diseño que enlaza dos eventos con significado. Un tipo y un antitipo. El tipo es el primer cordero pascual, sacrificado el 14 de Abib de 1516 aEC, y el segundo es el Cordero del Dios, Yeshúa, sacrificado el 14 de Abib de 30 EC. No hay otra interpretación.

Es por ello que era necesario corregir la cronología del Éxodo y la del sacrificio de Yeshúa simultáneamente, y no por separado. Los Testigos de Jehová establecieron el Éxodo en 1513 aEC y el sacrificio del Mesías en 33 EC, y eso mantiene esa separación de 1,545 años, lo cual es correcto, pero yo insisto en que los eventos ocurrieron tres años antes. Y lo siguiente apunta a lo mismo.

Unos 40 años después del Éxodo, Israel ingresó en la Tierra Prometida, comenzando así los 3,500 años hasta el Reino del Dios. Pero aquí hubo también eventos típicos, que apuntaban a antitipos importantes. El 23 de Abib de 1476 aEC, después de los siete días del toque de los cuernos, Jericó cayó y fue destruida por los ejércitos de Josué.

Ese drama representó el juicio de destrucción de Babilonia la Grande, la madre de las rameras. Y sabemos eso porque Rahab, quien representó a los que se salvan de este juicio, fue una ramera arrepentida. Además, los siete días del toque de los cuernos corresponden con las siete trompetas que preceden a la destrucción de Babilonia la Grande, cuya hora de juicio, el derrumbe de sus muros de protección, acontece al comenzar los 1,600 días finales.

Y aquí viene un antitipo concreto: 40 años después del sacrificio de Yeshúa, la ciudad de Jerusalén, que representó al infiel pueblo de Israel de sus días, fue atacada, y en medio de una gran tribulación, la ciudad y su santuario fueron arrasados. Luego, confirmamos que la separación de las fechas contuvo el mismo número de días. ¿Por qué? Por los 40 años que corrieron en ambos paralelismos.

En 1476 aEC, el mes de Abib comenzó con la luna nueva del atardecer del 6 de abril, así que el día 1 del mes fue el 7/8 de abril. Luego, el día 23 de Abib, cuando Jericó fue arrasada, fue el 30 de abril. Nuevamente, contamos 19,109 lunaciones desde esa fecha, o sea 564,300 días, y llegaremos al 1 de mayo del año 70 EC, que fue precisamente el mismo día que Josefo registró como principio del ataque del general Tito contra Jerusalén, el 23 del mes primero del año (Abib/Nisán).

De modo que hubo esa separación de 1,545 años entre 1516 aEC y 30 EC, que es la misma que hubo entre 1476 aEC y 70 EC. Para mí no queda duda, esos datos son correctos.

Y con esa perspectiva, yo creo que la numeración de los días que deben de pasar hasta el ataque directo contra Babilonia la Grande, a estas alturas, puede ser lograda. Si hubo 564,300 días que precedieron a ese ataque, pienso que algo parecido debe haber ahora. De hecho, la escritura en la pared contra Babilonia nos daba a entender que su juicio tiene lugar por lo menos al completarse dos minas (2,000 años), un siclo (20 años) desde algún punto histórico. Pero, al margen de ello, la idea que transmite el relato es que Dios numeró sus días, y ese número pudo ser el mismo que precedió el ataque de Jerusalén, a saber, 564,300 días (ó 1,545 años).

Vivimos ya en los días en los que tenemos que ajustar los cálculos. A grandes rasgos, sabemos que el Nuevo Diluvio viene en agosto de 2021, porque 1,335 días después es Abib de 2025, cuando el Reino del Mesías viene. De hecho, el juicio contra Jericó fue traído con el apoyo del Príncipe del Ejército de YEHOVAH, el mismo Miguel que libera al pueblo de Dios. Así que quizás sea cuestión de afinar los cálculos en relación con el mes se agosto de 2021.

¡Qué mejor tiempo, digo yo, para afinar esos cálculos que la transición octubre/noviembre de 2020, unos 9 meses antes de ese Nuevo Diluvio, en agosto de 2021!

A propósito, estimados amigos, no sé si lo habrán notado, pero también parece haber la sombra de 1,600 días que se cuentan desde el 20 de abril de 2017, los mismos que terminan alrededor del 6 de septiembre de 2021.

Curiosamente, esa fecha se encuentra exactamente a unos 564,300 días de la caída de Roma, a principios de septiembre de 476 EC. Nuevamente, un tipo y un antitipo, supongo yo.

Pero lo dejamos allí por ahora. No nos compliquemos todavía hasta encontrar otros parámetros. Lo que sí tengo claro es que el fin del Domo de la Roca viene en el año 1,335 desde 687 EC, es decir, entre agosto de 2021 y agosto de 2022. Pero el tiempo nos mostrará los detalles.

Mientras tanto, me reafirmo en la Cronología Profética que hemos reconstruido y tengo la seguridad de que el Año del Jubileo 70 es 2025.

A propósito, he aquí una curiosidad histórica sobre la clase José. Los Testigos de Jehová interpretan que el toque de las Trompetas comenzó con la Asamblea del 5 al 13 de septiembre de 1922, y, providencialmente, el día 8, fueron impulsados a proclamar la famosa frase «Anuncien, anuncien, anuncien al Rey y su Reino» en esos días. Pues bien, parte de esa frase decía «hasta que todo vestigio de Babilonia quede desolado».

Pues bien, si el Año de Retribuciones contra Babilonia la Grande comienza a principios de septiembre de 2021, entonces terminaría a principios de septiembre de 2022, y así, curiosamente, se cerrarían los 100 años de la proclamación del Reino del Dios.

Es para ponerse a pensar.

Reinterpretando los eventos

El oso ruso contra el testimonio bíblico

Estimados amigos, no creo que sea necesario especular mucho sobre lo que ha de venir, pues el tiempo, al parecer, es inminente. En realidad, puede que esté encima de nosotros, como confirmación de que el Reino del Ungido de YEHOVAH comenzará en el año 3,500 desde la entrada de Israel en Canaán.

Ahora bien, en octubre de 2018 se dio a conocer, por parte del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová, que Rusia y sus aliados conformaban el nuevo Rey del Norte. Llegaron a esa conclusión por lo hechos, aunque nosotros ya lo teníamos claro desde 2015. Era apropiado que el Esclavo Fiel y Prudente (la clase José) actuase con prudencia en sus conclusiones.

Confieso, por otro lado, que sí pensé en esa posibilidad hace algún tiempo, pero me enfoqué siempre en un período de oposición que tuviese su principio en el otoño y no en la primavera, pero no le di la debida importancia. Sin embargo, la coincidencia del 20 de abril de 2017, en relación con el nacimiento del pueblo de YEHOVAH en el Pentecostés de 1516 aEC, cambió todo mi enfoque. Esos 1,000 ciclos de 1,290 días sin duda fueron intencionalmente establecidos, y esta señal confirmaría que el actual pueblo de Dios es la clase José.

¿Qué otra coincidencia puede tener sentido para que existan 1’290,000 días desde un día tan importante en la historia bíblica hasta el mismísimo día de la proscripción del testimonio público de los Testigos de Jehová en Rusia? Dejémonos de bromas, que hasta hoy, cuando lo pienso, digo: Esto es abrumadoramente REAL.

Y lo más curioso es que, con esto, se confirma el año 1516 aEC como el año del Éxodo, fuera de toda duda. La cronología de los Testigos está atrasada tres años, según se ve. Y esto lo descubrimos en 2019, razón por la cual hubiera sido imposible descubrir ese enorme período de 1,000 ciclos. Y es patente que el período actual de 1,290 días, el ciclo 1,001 de la cuenta, terminará el 31 de octubre de 2020, es decir dentro de 21 días (3 semanas).

Y me pregunto: ¿Por qué empezaría esta cuenta en abril de 2017? Quizás esto sea porque siete años después es realmente el Jubileo 70 de Israel, o el principio del año 3,500 desde Abib de 1476 aEC, cuando Israel, bajo el liderazgo de Josué, entró en Canaán para conquistar la Tierra Prometida. Y esto ocurrió siete Tiempos después de la expulsión de Adán del Jardín de Edén, en 3996 aEC, en el año 33 de la vida de Adán.

Por otro lado, se espera que el Nuevo Diluvio comience el 2/3 de agosto de 2021, más o menos 1,335 días antes de la luna nueva de 2025. Entonces, ¿qué representaría lo del 31 de octubre de 2020, unos nueve meses después. Quizás sea la representación de la muerte de Matusalén. ¿Me explico?

Esos 9 meses se encuentran en la escala grande, así que hay que dividirlos por el centésimo solar para ver qué podrían haber representado en los días del Diluvio. El resultado es unos 75 días.

Esto significaría que 75 días (2 meses y medio) antes del Diluvio, Matusalén pudo haber muerto, es decir, a principios del mes de Elul de 2373 aEC, alrededor de los principios de septiembre.

Para entender esto, veamos el fin de la vida de Matusalén como el cierre del testimonio público, así que puede ser que esta señal nos esté diciendo que la Abominación de la Desolación aparecerá como señal del final de la selección de los 144,000 esclavos de Dios. El 10/11 de noviembre podría, por lo tanto, desatarse la Hora del Juicio, y un nuebo tipo de mensaje sea esparcido por los Dos Testigos, uno que ocasione la separación de las ovejas y las cabras, según Mateo 25, tal como se describe también en Apocalipsis 14.

A decir verdad, es muy acertado decir que los últimos 1,290 días están asociados al cierre de la selección del Israel de Dios, habiendo comenzado todo este drama de la existencia del pueblo de YEHOVAH, la nación de reyes y sacerdotes, en 1516 aEC.

Y ahora, yo pienso que la proscripción de la obra de los Dos Testigos ha de darse todavía en una escala mundial, por 42 meses, durante el gobierno mundial. A menos que estemos equivocados en lo que percibimos como la Bestia y el gobierno mundial. Dentro de poco lo sabremos.

Hacia la Abominación Desoladora

Lo que sucedió en 687 EC nos dio una pista sobre lo que sería la Abominación Desoladora (la Cosa Repugnante que causa desolación). Es un símbolo idolátrico colocado en la Zona del Santuario, colocado por los conquistadores de Jerusalén.

Los conquistadores de Jerusalén, en los días del Domo de la Roca, eran turcos otomanos. Anteriormente, en los días de Yeshúa, eran los romanos y, de hecho, no sólo conquistaron Jerusalén y trajeron desolación sobre el Santuario en el año 70, sino que hicieron de Jerusalén un lugar dedicado a sus dioses, cuando construyeron Aelia Capitolina.

«Aelia» deriva de Adriano, el emperador, Aelius, mientras que «Capitolina» significa que la ciudad nueva se dedicaba a los dioses de la Tríada Capitolina, entre ellos Júpiter, cuyo templo en Roma se encontraba en la Colina Capitolina, y al que se levantó un templo sobre las ruinas del templo de los judíos. El anuncio de la construcción del templo de Júpiter dio lugar a la segunda guerra judeo-romana, la rebelión de Bar Kojba, entre 132 y 135 EC. En agosto de 135 EC, esa rebelión terminó, exactamente 720 años (2 Tiempos) después de la desolación del primer templo (agosto de 586 aEC).

En realidad, no es la primera vez que Júpiter es puesto como deidad abominable por los grecorromanos. Ya había sucedido antes, cuando Antíoco Epífanes era el Rey del Norte. Ya conocemos la historia de los Macabeos, y entendemos el sentido de la profecía.

Es, pues, el Rey del Norte el que pisotea el Santuario, y hoy el Rey del Norte es el gobierno de Rusia, el «oso» actual. Sus «pies» se encargan de aplastar la ciudad santa.

Entonces [el Rey del Norte] regresará y descargará su furia contra el pacto santo y hará lo que se proponga. Él regresará y prestará atención a los que dejan el pacto santo. Se alzarán brazos procedentes de él, y ellos profanarán el santuario, la fortaleza, y quitarán el sacrificio constante. Y pondrán la cosa repugnante y devastadora. (Daniel 11:30, 31.)

En el ámbito espiritual, lo que haría Rusia encaja bien con lo que ha ocurrido desde 2017. Tiene «furia» contra el Pacto Santo, el pacto que da existencia al pueblo de YEHOVAH, el Israel de Dios. Los «brazos» que proceden de él están profanando el Santuario al prohibir la obra de testimonio. Con eso ya han ‘quitado el sacrificio constante’, probablemente dando comienzo a los 1,290 días de Daniel 12:11.

¿Y qué es lo que sigue? «Pondrán la cosa repugnante y devastadora». En el mismo contexto, será el Rey del Norte el que hará esto. Habrá que ver cómo lo hace.

Ahora bien, también puede esperarse que el Rey del Norte tome el control de Jerusalén, porque sucedió que inmediatamente después del 11-S, nació el Cuarteto, un conjunto de cuatro poderes representativos cuyo objetivo es solucionar el problema del estatus de Jerusalén.

La iniciativa para establecer el Cuarteto evolucionó después de desatarse la Segunda Intifada en septiembre de 2000 y los frágiles intentos de cese al fuego que le siguieron. El 25 de octubre de 2001 (7 del octavo mes), los representantes de los Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU se reunieron con el líder palestino Yasser Arafat y en conjunto expresaron su apoyo a su política de implementar reformas para el cese al fuego y la seguridad en la Autoridad Palestina. Durantes las incursiones israelíes en áreas palestina en abril de 2002, los representantes de las mismas cuatro entidades se reunieron en Madrid y nuevamente clamaron por la implementación acuerdos de cese al fuego negociados por el gobierno de Estados Unidos antes. En la misma reunión, también acordaron transformar su cooperación cuadripartita en un foro permanente para estar al tanto del proceso de paz entre israelíes y palestinos.

Aunque no se oye hablar casi nada del Cuarteto en estos días, es de interés notar que su composición nos recuerda a las cuatro enormes bestias de Daniel 7, y probablemente a los cuatro reyes que, al final de los tiempos, atacarán al pueblo de YEHOVAH, según Génesis 14.

De Daniel 7 sabemos que las cuatro bestias eran cuatro imperios consecutivos: Babilonia, Medopersia, Grecia y Roma. Y se ve que hay cierta relación con lo actual:

  • Babilonia corresponde con el Imperio Angloamericano. El león británico con alas de águila, que se apoderó de Irak por un tiempo.
  • Medopersia corresponde con Rusia, el oso voraz. Detrás de Irán (Persia) está Rusia actualmente.
  • Grecia corresponde con la Unión Europea, cuyo núcleo es Alemania, que fue dividida en cuatro a fines de la Segunda Guerra Mundial.
  • Roma corresponde con la ONU, el gobierno mundial.

Curiosamente, la secuencia de sus apariciones desde 1914 en adelante coincide. En 1918 aparece el Eje Inglaterra-Estados Unidos, en 1922 aparece la Unión Soviética y en 1933 aparece el poder de la Alemania nazi (aplastando a los testigos de Jehová). Finalmente, en 1945, nace la ONU.

Después del 11-S también hubo una secuencia similar. Los Estados Unidos iniciaron una campaña bélica en Oriente Medio, la misma que fue frenada cuando Rusia hizo sentir su poder de contención. Luego, la Unión Europea se consolidó con sus 27 componentes. Y ahora le toca el turno a la ONU, que después de una última reforma será el gobierno mundial.

Quizás el Cuarteto tome protagonismo durante los 42 meses del gobierno mundial, porque la Bestia de Apocalipsis 13 tiene características combinadas. Lo que sí es cierto es que los pies del oso ruso ya están aplastando a los seguidores del Mesías en sus territorios. Pero la cosa probablemente se ponga tan fea como la persecución nazi en Alemania cuando sea vista la Abominación de la Desolación.

Se me ocurre que lo que hará que todo se ponga de cabeza es un escenario de GUERRA. Acuérdense de eso. Y desde hoy quedan 21 días hasta el 31 de octubre y 31 días hasta el 10 de noviembre.

Julius Corvus.

Dos observaciones

Según lo examinado, hubo 720,000 días desde el 26 de mayo de 30 EC (Pentecostés) hasta el 11 de septiembre de 2001. Luego, contaríamos 7,000 días hasta el 10/11 de noviembre de 2020. Hasta aquí van 727,000 días. Después, desde aquí, contaríamos 1,600 días hasta el 29/30 de marzo de 2025. En total, habría 728,600 días.

La primera observación es esta: Si retrocedemos 727,000 días desde el 31 de octubre de 2020, cuando se completan 1,290 días desde el 20 de abril de 2017, llegaremos a 10 días antes del Pentecostés de 30 EC, o sea al 16 de mayo (26/27 del segundo mes), cuando Yeshúa el Mesías ascendió a los cielos.

Curiosamente, Yeshúa ascendió y volverá a juzgar a su pueblo, y el 31 de octubre es luna llena, un tiempo apropiado para el retorno del «esposo».

La segunda observación sería que si retrocedemos esos 10 días, el fin de los 728,600 días sería el 20 de marzo de 2025, al tiempo del equinoccio. Esto sería un cierre perfecto de los 10 años que comenzaron el 20 de marzo de 2015.

Dicho sea de paso, 10 días antes del 11 de septiembre de 2001 también era luna llena, y eso significaría que los 7,000 días podrían contarse de luna llena a luna llena, porque 237 meses lunares son 6,999 días…

Bueno, de todas maneras, no nos queda más opción que esperar y ver lo que sucede el 31 de octubre como señal de la Abominación de la Desolación.

Julius.

¿Cómo sería el caso?

Esta es una posibilidad:

El día 31 de octubre, luna llena, la Abominación de la Desolación sería identificada, señal de la inminente huida.

10 días después, el 10/11 de noviembre, comenzarían los 1,600 días finales hasta la Ciudad del Reino de Dios.

¿Puede organizarse el mensaje de juicio en 10 días? Es probable que sí.

El 11 de noviembre se disiparán las dudas.