Veneno de serpientes

Gordon Ritchie, cuyas investigaciones proféticas son originalmente complejas, sugiere que el propósito de la vacuna es alterar el ARN de las personas con el propósito de convertirlas en la Simiente de la Serpiente, como Caín.

Sugiere que la «boca» del Dragón es la propaganda de los medios masivos, los cuales impulsarán a la gente a vacunarse. Todo esto es parte de la batalla final entre el bien y el mal.

En verdad, yo no podría negar que hay algo sospechoso en todo este asunto del virus y su «solución», pero conociendo cómo ha actuado la élite globalista desde 2001 yo diría que lo más sensato que puede hacer uno en estas circunstancias es dudar de las «buenas» intenciones de las potencias. Cuando veo el logo de la OMS, como que ver una culebra como salvadora da mala espina.

Por otro lado, existe la posibilidad de que la «marca» de la Bestia sea un tipo de pasaporte digital que tendremos en el teléfono móvil, el cual acreditará no sólo que estamos vacunados, sino que somos aptos para hacer uso del dinero digital oficial del gobierno mundial.

Evidentemente, cuando esto aparezca lo entenderemos con más claridad. Por ahora, vemos en el horizonte la sombra de esto que se viene. Si el sistema financiero va a ser dinamitado en breve, es patente que el camino se está despejando para una moneda global no física.

Y esto, estimados amigos, ocurre en los tiempos del Jubileo 120 de Adán y el Jubileo 70 de Israel, así que hay sobradas razones para decir que LA LIBERACIÓN SE ACERCA.

Bendiciones.

«¡Toquen el cuerno!»

“¡Toquen el cuerno en Sion!
Den un grito de guerra en mi santa montaña.
Que tiemblen todos los habitantes del país.
¡Viene el día de Jehová! ¡Está cerca!

Este pasaje de Joel 2:1 podría dar a entender que el Día de YEHOVAH es anunciado por un toque de cuerno, y esto apuntaría a la luna nueva. Y la luna nueva más importante del año es la que abre el Yom Teruah, el Día de Estruendo o Trompetas.

Sin embargo, el pasaje pareciera presentar la idea de que el toque del cuerno precede al Día de YEHOVAH. De modo que podría ser que este pasaje se cumpla en el Día de Trompetas del 7 de septiembre de 2021, y poco después el Día de YEHOVAH estallará.

Como dije anteriormente, quizás el toque de trompeta sea un aviso para empezar la huida, y así obedecer el mandato de HUIR de ella:

Después de esto vi a otro ángel que bajaba del cielo con gran autoridad, y la tierra quedó iluminada con su gloria. Él gritó con voz fuerte: “¡Ha caído! ¡Babilonia la Grande ha caído! Se ha convertido en guarida de demonios, donde están al acecho todos los espíritus impuros y todas las aves impuras y odiadas. Porque todas las naciones fueron víctimas del vino de la pasión de su inmoralidad sexual; con ella los reyes de la tierra tuvieron relaciones sexuales inmorales, y los comerciantes de la tierra se hicieron ricos gracias al poder de su lujo descarado”. Y oí otra voz que venía del cielo y decía: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren ser cómplices de sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas. (Apocalipsis 18:1-4.)

De hecho, la caída de Babilonia implica que el segundo mensaje de Apocalipsis 14 se estará proclamando ya, así que lo más probable es que la obra de los Dos Testigos comience este año también, ya que son tres los mensajes que tienen que darse a conocer: (1) «Teman a Dios y dénle gloria», (2) «Babilonia ha caído», y (3) «No adoren a la Bestia ni a su imagen».

Bendiciones.

Cuestiones de precisión

Es necesario hacer una aclaración sobre lo que se puede y lo que no se puede. Para ello, tenemos que enfrentar algunos problemas de precisión en la información sobre el 7 de septiembre de 2021.

En primer lugar, tengo claro que las conclusiones apuntan a que la liberación de la esclavitud humana terminará en el Jubileo 70 de Israel. Con la Cronología Profética que estamos usando, ese Jubileo ha de comenzar el Día de Expiaciones de 2024, es decir, el 13/14 de septiembre. En cierto modo, podría decirse que el verdadero Jubileo detrás de este Jubileo es el principio del Milenio del Mesías de YEHOVAH. Pero también es importante aclarar que el Día de Expiaciones está asociado a un tiempo de aflicción, y podríamos asumir que representa el Día de YEHOVAH, cuando se salvan los buenos y se acaba con la maldad. Luego, lo que más correspondería con el Milenio es la Fiesta de las Cabañas.

Los mesiánicos tienen claro que los días de la Fiesta de las Cabañas corresponden con la celebración de las Bodas del Cordero. En mi opinión, es muy posible que el tiempo señalado para este evento sea el 15 de Etanim de 2025, porque el Día de YEHOVAH, probablemente, sea un año, o sea el Tiempo del Fin.

Nadie sabe el día ni la hora. Eso es claro. Sin embargo, las claves que nos da Génesis sobre los 1,656 años que duró el mundo antiguo nos dan a entender que hay 1,656 ciclos de tiempo que tienen que transcurrir desde Adán hasta el fin de la historia. Hasta donde se ha podido deducir, cada ciclo sería la centésima parte de un año solar. De modo que, por lo menos, 1,656 ciclos de 3.65242189 nos dan 6,048 años y 5 meses. En este análisis enfrentaremos algunas inexactitudes.

En primer lugar, si el ciclo de fases lunares se mantuvo igual por todos estos 6,000 años, hemos de asumir que el 1 de Etanim de 4029 aEC coincidió con el 27/28 de septiembre. Luego, 1,656 años después, el Diluvio ocurrió en el día 17 del segundo mes (que en aquel tiempo era Bul o Heshván, entre octubre y noviembre de 2373 aEC). Esta fecha tendría que haber sido el 17/18 de noviembre.

Así pues, si la cuenta del tiempo comenzó el 27/28 de septiembre de 4029 aEC, entonces hasta el 17/18 de noviembre de 2373 aEC habrían transcurrido exactamente 604,892 días (1,656 años y 51 días).

Este número, 604,892 días, tendría que ser la representación de 6,048.92 años, o sea 6,048 años y 336 días. Si el punto de partida es el mismo, 27/28 de septiembre de 4029 aEC, este período culminaría el 29/30 de agosto de 2021.

Bueno, seamos honestos. Tiene sentido que el Día de Trompetas de 2021 sea el tiempo en el que vengan los juicios contra este mundo, pero el 7 de septiembre vendrá una semana después del 30 de agosto. Y entonces yo me pregunto: ¿Es plausible un margen de error de una semana en un enorme período de prácticamente 6,049 años?

Pero la incertidumbre viene cuando tomamos en cuenta que 6,049 años contienen un número perfecto de días, a saber 2’209,350 días. Esto, como ya se indicó abarca el Modelo de los 6,037 años y medio del Santuario y un período extra de 4,200 días.

Como dije hace poco, hubo 4,200 días desde la caída de las Torres hasta el principio del reinado del Papa Francisco (12/13 de marzo), y esto es la mitad de 8,400 días que culminarán el 11/12 de septiembre de 2024, prácticamente a uno o dos días del Día de Expiaciones (el Jubileo 70). Entonces, me pregunto yo: ¿No hay algo que ajustar aquí?

Veamos. Hasta donde sabemos hubo 720,000 días desde el Pentecostés del 26 de mayo del año 30 hasta el 11 de septiembre de 2001. Punto aparte, hubo 1,000 ciclos de 1,290 días desde el día del Pacto de la Torah del 25 de mayo del año 1516 aEC hasta el 20 de abril de 2017. Esos dos datos nos llevan a la conclusión de que el período de separación de 564,300 días (1,545 años) entre 1516 aEC y 30 EC es válido.

Por otro lado, desde el 20 de abril de 2017 tenemos 1,600 días hasta el Día de Trompetas del 7 de septiembre de 2021. A su vez, ese día se distancia 564,300 días desde la caída de Roma en 476 EC. ¿Necesitamos más coincidencias?

La verdad, cuando pienso en estas coincidencias y les pongo atención, creo que me asusto un poco. Si no les doy la importancia debida, podría creer que estoy siendo demasiado negligente para el entendimiento. Si las coincidencias ocurriesen con los años 1513 aEC y 33 EC, sería genial, pero no pasa eso. Y estoy convencido que los eventos del 11-S conforman un «marcador» especial en el desenlace de la historia.

A decir verdad, me preocupa un poco la probable precisión del 7 de septiembre, Día de Trompetas. Y entonces especulo un poco sobre esto.

Las tres Fiestas que ya se cumplieron estuvieron orientadas hacia fechas específicas unos 564,300 días después. Yeshúa fue sacrificado en el día de la Pascua, introduciendo al pueblo de Dios en una condición especial representada por la Fiesta de los Panes Sin Levadura. Fue resucitado en el día de la presentación de las primicias. Y el Espíritu de YEHOVAH fue derramado en la Fiesta de Shavuot, 564,300 días después del Pacto de la Torah (la Ley/Instrucción).

Ahora bien, las tres Fiestas que tienen que cumplirse todavía son: el Día de Trompetas, el Día de Expiaciones y la Fiesta de las Cabañas.

Entonces, si miramos hacia la importancia del 7 de septiembre de 2021, podríamos pensar que ese es el famoso Día de Trompetas que anuncia el desplome de los «muros» de Babilonia la Grande. Quizás ese sea el día de la séptima y última trompeta, si es que aceptamos la idea de que los toques de trompeta han estado siendo tocados por la clase José desde septiembre de 1922. Y eso podría significar que ese toque es el que va a durar todo el entero período de juicios contra este mundo.

Luego, el Día de Expiaciones tendría que coincidir con el principio del último año de juicios, el Jubileo 70 de Israel en 2024, completándose quizás en la Fiesta de las Cabañas de 2025. Y eso sería realmente curioso.

Nos acercamos al 1 de Abib de 2021, es decir, la mitad de la última Semana de Años que completa el ciclo de 50 Jubileos desde la entrada de Israel en Canaán. A mí particularmente no me queda más opción que aceptar que eso será así, por las coincidencias. Entonces, me pregunto si realmente los 1,656 días que fueron representados por esos 1,656 años del mundo antiguo podrían comenzar a contarse desde esa fecha.

Los 1,656 años del pasado estuvieron claramente divididos en dos segmentos: 1,290 años desde Adán hasta la muerte de Mahalalel, y 365/366 años hasta el Diluvio. Luego, pensando un poco sobre ello, tendría mucho sentido que los 1,290 días comiencen el 1 de Abib de 2021 (15 de marzo), o sea, dentro de una semana. Es una posibilidad, aunque no cerrada en vista de la venida del 1 de Etanim de 2021 (7 de septiembre).

Sería una idea que tendría que ser evaluada. Y la confirmación se daría si realmente esta fuese la última vez que los Testigos de Jehová pueden celebrar la Cena del Señor, porque no poder celebrarla podría ser una señal clara y definitiva de la remoción del Sacrificio Continuo (porque todo sacrificio representó la muerte y resurrección del Mesías).

POR LO TANTO

Si pareciera que la fecha que se resalta es la del 7 de septiembre de 2021, entonces tendríamos que pensar que esa fecha debe de coincidir con la «llamada» para entrar en el Arca, tal como lo dije alguna vez.

Noé fue invitado a entrar en el Arca unos siete días antes de la precipitación. Probablemente, en el séptimo día vinieron las aguas, lo cual significaría que hubo seis días completos para ingresar. En la escala mayor, donde todo se multiplica por 3.6524218, esos seis días tendrían que representar hasta 22 días. En consecuencia, una idea que tengo en mente es que estos 22 días vienen a ser los días que comienzan con la luna nueva del 6 de septiembre y culminan con el fin de la Fiesta de las Cabañas del 28 de septiembre.

Y si fuera así, entonces sí habrían exactamente 6,049 años solares desde el 27/28 de septiembre de 4029 aEC hasta el 27/28 de septiembre de 2021 EC. La cuenta iría desde un 1 de Etanim hasta un 21 de Etanim.

Entonces, tendríamos que deducir que desde Adán hasta el Diluvio hubo 604,900 días, porque eso es la representación de 6,049 años. Estos 604,900 días vienen a ser 1,656 años y 59 días.

Bueno, no sé cómo habrían 1,656 años y 59 días entre el 28 de septiembre de 4029 aEC y el 18 de noviembre de 2373 aEC, cuando la cantidad debería ser de 1,656 años y 51 días. Supongo que la intención es la ilustración de lo que ha de venir. Al tiempo que ocurra se tendrá más claridad.

Y aquí me despido por esta noche. Estemos atentos al tiempo del cambio hacia la segunda mitad de esta Semana de Años, que tendrá lugar en el mes de Abib, que comienza el 14/15 de marzo de 2021.

Bendiciones.

Judá perdió el derecho a tener un gobierno legítimo en 2019

Desde las elecciones del 9 de abril de 2019, el Estado de Israel no ha podido consolidar un gobierno que sea aceptable ante las leyes. La evidencia indica que esto se debe a que sus 70 años de autonomía se han acabado. No habría otra forma de interpretarlo, porque, al final de cuentas, el Estado de Israel no representa a todo Israel, sino únicamente a los judíos (la tribu de Judá). Probablemente, muchos de ellos también sean de Benjamín.

Los 70 años de autonomía gubernamental de los judíos les fueron dados a Judá como una compensación debido a que esos años les fueron quitados cuando el gobierno representativo de YEHOVAH, el trono de David, pasó a ser de Babilonia a partir de octubre de 609 aEC hasta octubre de 539 aEC.

Comprender este asunto puede ser un reto para muchos. Pero es importante reflexionar sobre lo que dan a entender las profecías bíblicas que implican a la Babilonia de los días de Nabucodonosor.

Jeremías 25, por ejemplo, da a entender que Babilonia tendría supremacía sobre las naciones por, precisamente, 70 años. Luego, YEHOVAH le pediría cuentas a Babilonia y esta potencia sería juzgada. Curiosamente, cuando Ciro la conquistó, en octubre de 539 aEC, él mismo entendió que era el Dios supremo el que lo había establecido, con la debida autoridad legal. Y existen registros arqueológicos donde Ciro se llama a sí mismo «Rey del Mundo».

En el primer año del rey Ciro de Persia, Jehová movió al rey Ciro de Persia a proclamar un decreto por todo su reino para que se cumplieran las palabras de Jehová pronunciadas por Jeremías. El decreto —que también puso por escrito— decía: “Esto es lo que dice el rey Ciro de Persia: ‘Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha encargado que le construya una casa en Jerusalén, que está en Judá. (Esdras 1:1, 2.)

Este es un asunto serio para entender. Sabemos que el único soberano es YEHOVAH, y si el permite autoridad a ciertos reyes es por causa de su propósito. De hecho, fue por algo que YEHOVAH le permitió visualizar el drama de las potencias humanas a Nabucodonosor. Y ese drama simbólico culminaría con la venida del Reino del Mesías.

Lo que debe entenderse es que esta autoridad de 70 años, si es que culminó en Etanim de 539 aEC (lo cual es INDISCUTIBLE) tuvo que haber comenzado en Etanim de 609 aEC. No hay otra forma de visualizar esto. En mi opinión, Etanim de 609 aEC tiene que tomarse, sí o sí, como un TIEMPO SEÑALADO.

En consecuencia, hemos de asumir que en el transcurso del año 609 aEC, el Reino de Judá dejó de tener gobierno legítimo. Y esto es avalado por las Escrituras, porque el último rey aprobado por YEHOVAH fue Josías. Los cuatro siguientes no lo fueron, razón por la cual ninguno fue enterrado en la Ciudad de David. Les invito a todos a hacer un recuento de todos los finales de los 19 reyes de Judá, y verán que todos, menos los cuatro últimos (Jehoacaz, Jehoiaquim, Joaquín y Sedequías), fueron enterrados en Jerusalén. Lo que es más, si Manasés no se hubiera arrepentido, habría muerto en el exilio.

Pues bien, la arqueología y la astronomía nos dan a entender claramente que sólo existen dos años posibles para el año 18 de Nabucodonosor, a saber, 607 aEC y 587 aEC. Y sabemos que el templo fue quemado en el año 19, el cual es, según todas las posibilidades históricas, el año 586 aEC. En agosto de aquel año, Nabucodonosor completaba sus 19 años de gobierno, habiendo comenzado estos en septiembre de 605 aEC.

Según la Wikipedia, la batalla de Meguidó, descrita en 2 Reyes 23:29, ocurrió en 609 aEC. En ella, los ejércitos de Egipto vencieron a los del reino de Judá. Cuando acudían en ayuda de los asirios de Ashur-uballit II, los egipcios bajo el mando del faraón Necao II (Nekoh), fueron confrontados en la Vía Maris de Megiddo por el ejército de Judá, dirigido por su rey Josías, quien resultó muerto en la batalla. A pesar de esta victoria, Egipto no fue capaz de impedir la derrota de los asirios a manos del rey babilonio Nabucodonosor II cuatro años después en la batalla de Karkemish (605 aEC).

La Biblia declara explícitamente que los juicios de YEHOVAH contra Judá vendrían después del reinado de Josías:

Pero díganle al rey de Judá, quien los envió para consultar a Jehová: “Esto es lo que dice Jehová, el Dios de Israel: ‘En cuanto a las palabras que has escuchado, como tu corazón fue sensible y te humillaste ante Jehová cuando escuchaste lo que dije contra este lugar y sus habitantes —a saber, que causarán horror y serán malditos— y como te rasgaste la ropa y lloraste ante mí, yo también te he escuchado —declara Jehová—. Por eso voy a reunirte con tus antepasados, y en paz serás enterrado en tu tumba, y tus ojos no verán toda la calamidad que voy a mandarle a este lugar’”’”. Así que fueron a comunicarle la respuesta al rey. (2 Reyes 22:18-20.)

Y en realidad, esto fue así. Después que Josías murió, fue el pueblo el que instaló a uno de sus hijos, a saber, Jehoacaz. Pero éste fue arrancado del reino y desterrado por Faraón Nekoh después de reinar unos tres meses. De modo que podríamos pensar que esto ocurrió en Etanim de 609 aEC, pues el reinado de Judá perdió legitimidad en ese entonces. Y, de inmediato, Babilonia asumió la autoridad al vencer a Asiria como potencia. Josías, por lo tanto, debió de morir antes del mes de Tamuz, entre junio y julio.

Así pues, podría decirse que la restricción de la autoridad del reino de Judá comenzó en Etanim de 609 aEC, específicamente al tiempo de la Fiesta de las Cabañas, porque es esta Fiesta la que se asocia con el Reino del Mesías.

Ahora bien, aquí hay dos protagonistas para la profecía de Daniel 4. En esta profecía, el árbol inmenso representa «el reino de la humanidad», es decir, el derecho a gobernar el mundo. Ese derecho lo tenía el trono de David, y entonces a Judá se le quitó el derecho y YEHOVAH se lo pasó al rey de Babilonia, razón por la cual Daniel le dijo a Nabucodonosor que él era el árbol. Y realmente, esto debió de ser una clave para comprender que este «árbol» tendría que ser derribado para dos poderes: Judá y Babilonia.

Entonces, hemos de entender que a partir de Etanim de 609 aEC se contarían esos SIETE TIEMPOS de Daniel 4, los cuales, al parecer, son siete años de años (2,556 años y medio). Contados desde Etanim de 609 aEC, estos siete años de años concluyeron en Abib de 1949 EC, cuando comenzó formalmente el gobierno autónomo del Estado de Israel.

Esta conclusión hace comprensible la razón por la que las elecciones del 9 de abril fallaron, y se entiende, por lo tanto, que el gobierno de Benjamin Netanhayu sería el último, y esto no da para más. ¿Por qué? Porque la autoridad del «trono de David» ahora es para Yeshúa el Mesías. Y esto podría sugerir que a partir del mes de Abib de 2019 ha llegado el tiempo para que el Mesías complete la selección de la clase Benjamín.

Curiosamente, esto ocurre 100 años después de Abib de 1919, cuando la clase José salió a la luz, empezando un proceso de preparación de 1,260 días, el cual concluyó en septiembre de 1922. Algo parecido sería en el caso de la clase Benjamín, cuya selección sigue en proceso, supongo, hasta septiembre de 2022, cuando por fin Babilonia la Grande entre en la desolación final.

Bueno, pero más importante aún es el caso del desplome de la autoridad de Babilonia, hacia la cual apuntó la profecía de Daniel 4 en última instancia. El árbol del gobierno mundial se desplomó cuando Ciro derrocó a Babilonia, y Ciro es una figura del Mesías, así que el drama tendría que apuntar al fin de los tiempos. Y resulta que siete años de años después de Etanim de 539 aEC se completaron en Abib de 2019.

Así pues, qué podría haber acontecido en Abib de 2019. En mi opinión, en ese mes se identificó a la clase Benjamín.

Yo recuerdo que antes creía que Benjamín era una fase en la que entraba el pueblo de Dios. Primero era José, y Benjamín era como un cambio de circunstancias. José eran los últimos seleccionados de los 144,000 y Benjamín eran los sellados defintivamente, al tiempo de la Gran Tribulación. Esa era la idea.

Pero ahora entiendo que José y Benjamín son dos pueblos separados que al final tienen que unirse. José es Efraín/Israel, y es el cristianismo que salió de los gentiles para dar a conocer el Reino del Mesías, mientras que Benjamín sería el Judá fiel que acepta al Mesías y nos enseña a observar correctamente la Instrucción de YEHOVAH. Y esa conclusión fue permitida, por fin, desde Abib de 2019 en adelante. En mi opinión, YEHOVAH permitió que se abrieran las puertas al entiendimiento sobre este asunto a partir de entonces, y esto no pudo ocurrir antes. Y ese privilegio lo tuve yo, supongo, por alguna razón particular. Aunque puede ser que la clase José también tuviera acceso a esa conclusión. Espero que sí, porque si no, me preocuparía el peso de la responsabilidad. No podría cargar con eso, ya que sólo veo las cosas en términos de Cronología.

Ahora bien, si hay algún período de preparación, como si fuera la «gestación» de una clase que ha de completar a los 144,000 esclavos de Dios, siendo Benjamín el remanente de los judíos que será reinsertado en el olivo de Israel, y ese período dura 1,260 días, entonces hemos de suponer que en Etanim de 2022, cuando se hayan completado 2,560 años (2,520 + 40 años), la destrucción de Babilonia la Grande tendrá lugar. Y es que este período me recuerda a los 2,520 + 40 años que transcurrieron desde la declaración formal de Génesis 6:3, los cuales concluyeron el 23 de Abib del año 70, cuando Tito inició su ataque contra Jerusalén, introduciéndola en la Gran Tribulación.

Quizás, si el patrón se repite, el 22 de Etanim de 2022 llegue el ataque del Rey del Norte contra Babilonia la Grande, después de un año de testimonio contra esta Gran Ramera. Ese año de testimonio posiblemente empiece en Etanim de 2021.

Entonces, eso significaría, curiosamente, que la autoridad de los 144,000 escogidos se haría plena en ese tiempo. Es como si Israel estuviera listo para participar en la desolación de Babilonia la Grande, así como lo estuvo cuando llegó la desolación de Jericó. Y estamos hablando, si es que la Cronología Profética es correcta, que estaríamos completando los 6,050 años desde Adán. Y así iríamos, por tres años, hacia el final de los 3,500 años de Israel, al completarse el Jubileo 70.

De hecho, la autoridad del Mesías ocurre cuando su «cuerpo» de escogidos se completa, y entonces Miguel, el Príncipe del Ejército se pone de pie para traer juicio… Esa es la Gran Tribulación predicha en Daniel 12:1. El mejor momento para ello sería, por lo tanto, en Etanim de 2022.

Entonces, la CAÍDA de Babilonia debe de ocurrir, supongo, en Etanim de 2021, pero su DESOLACIÓN vendría en Etanim de 2022, cuando se cumplirán, precisamente, 1,335 años desde el Domo de la Roca, y 1,400 años desde el nacimiento formal del islam.

Bueno, quizás todavía haya algo de especulación en todo esto, pero lo he escrito para recordarles la razón por la que el Estado de Israel ya no puede hacer alarde de su autonomía de gobierno. Sus días deben de haber acabado, y eso es buenas noticias para nosotros, pues el derecho legal ahora le pertenece al Mesías, y pronto traerá el juicio correspondiente contra toda falsedad.

Julius Corvus

Hacia la unión de Israel y Judá

En la percepción que he logrado, veo a dos clases de cristianos viviendo simultáneamente en los últimos días. Una de las ideas más conocidas por parte de los Testigos de Jehová es que hay dos clases que han de pasar a través de la Gran Tribulación: (1) la clase de ungidos seleccionados para gobernar con el Mesías, y (2) la clase terrestre que va a sobrevivir a través de la Gran Tribulación para pasar a la Nueva Tierra.

Ahora bien, en la interpretación acerca de los hijos de Jacob, tengo entendido, según lo que he investigado en estos años, que cada grupo de hijos representa una etapa del pueblo de YEHOVAH: (1) los hijos de las esclavas representan al pueblo de Israel antes de la venida del Mesías, (2) los hijos de la primera esposa representan a los seguidores de Yeshúa en el primer siglo, y (3) los hijos de la segunda esposa representarían a los seguidores de Yeshúa en el último período de tiempo.

La gran pregunta es: ¿Cómo encajan las dos clases que la providencia le permitió a los Testigos de Jehová descubrir en el tiempo debido?

Antes que nada, es importante aclarar que realmente fue providencial el descubrimiento de la existencia de la Gran Muchedumbre en agosto de 1935. Y digo esto específicamente porque habían pasado exactamente 2,520 años desde agosto de 586 aEC, cuando el primer templo de YEHOVAH fue destruido. La clase que fue identificada en 1935 es real, y son personas con esperanza de vivir aquí en la Tierra. No son ungidos.

Entonces viene la pregunta: Los hijos de Raquel, la segunda esposa… ¿no podrían estar representados por los ungidos y la Gran Muchedumbre? Esa es una pregunta justa, sobre todo porque no todos los hijos de Jacob representaron una clase celestial, ¿no les parece?

Los hijos de Bilhá y Zilpá representaron a los siervos de YEHOVAH que estaban en un estado de esclavitud, en primer lugar. Pero los hijos de Lea y Raquel sí representaron a un pueblo que está en un estado de hijos, formando en conjunto la Novia del Cordero. Ellos sí tenían la perspectiva de ser reyes y sacerdotes.

Y LA RESPUESTA CORRECTA ES…

Pues bien, estimados amigos. Las Escrituras sólo enseñan que el pueblo de YEHOVAH es uno en dos fases: (1) la fase de esclavitud al pecado, y (2) la fase de adopción para ser hijos de Dios, hermanos del Mesías. Y esto quedó ilustrado en el drama de Agar y Sara, según Gálatas. De hecho, fue a partir de ese drama que uno pudo deducir que los hijos de las esclavas representaron al pueblo de Israel antes del sacrificio del Mesías, y que los hijos de las esposas (que eran hermanas por representar la misma clase en dos etapas) representaron al pueblo de Israel después de ejercer fe en el sacrificio del Mesías y entrar en el Pacto Renovado para reinar y ser sacerdotes con él durante el Milenio.

Entonces, la Gran Muchedumbre, al ser una clase no celestial, debe de haber sido representada por la gran muchedumbre mixta que salió de Egipto acompañando a Israel, dispuesta a ser obediente a la Instrucción de YEHOVAH, la Torah. Esto quiere decir, por lo tanto, que esta clase es complementaria del pueblo de YEHOVAH, y viene a ser como una expansión adicional para Israel.

Ahora bien, para entender esto tenemos que ENFATIZAR que la Biblia da razones de peso para la percepción de DOS PUEBLOS que han de ser reunidos de nuevo. Estos dos pueblos son Israel y Judá. Aparte de ello, están las naciones que han de ser reunidas alrededor de este pueblo unificado. Pero no todos perciben esto. Aún así es bueno aclarar cómo se entiende esto.

A partir del drama de Génesis 33:1-3, donde Jacob representa al Mesías y Esaú al «rostro de Dios», se deduce que existen tres etapas de la historia del pueblo de YEHOVAH, cada una precedida por un período de SIETE TIEMPOS que culmina gracias a las acciones del Mesías:

Cuando Jacob levantó la vista, vio que Esaú venía con 400 hombres. Así que repartió a los niños entre Lea, Raquel y sus dos siervas. Puso a las siervas con sus hijos en primer lugar, a Lea con sus hijos después y a Raquel con José en último lugar. Entonces Jacob se adelantó a todos y, a medida que se iba acercando a su hermano, se inclinó hasta el suelo siete veces. (Génesis 33:1-3.)

Los 400 hombres representan 400 Tiempos, es decir, 400 x 360 = 144,000. La secuencia es la correcta:

  1. Las dos siervas y sus hijos en primer lugar, cuando el Príncipe del Ejército de YEHOVAH se presentó ante Josué e Israel para la conquista de la Tierra Prometida y la aplicación completa de la Torah, SIETE TIEMPOS después de la expulsión de Adán del Jardín de Edén.
  2. Lea y sus hijos en segundo lugar, cuando Yeshúa vino y abrió el camino para que el Espíritu de YEHOVAH actúe a favor de su pueblo, SIETE TIEMPOS después de la restricción del Espíritu según la declaración formal de Génesis 6:3.
  3. Raquel y su hijo José en tercer lugar, cuando llegó el tiempo para la restauración del Reino del Mesías en su primera fase, SIETE TIEMPOS después de la restricción del reino de David en Judá.

En los tres casos hay una actuación del Mesías en tres presentaciones: (1) Como el Príncipe del Ejército de YEHOVAH, (2) Como el Cordero y sacerdote ungido de Dios, y (3) Como Rey ungido de Dios.

Ahora bien, las acciones del Mesías dan forma final al pueblo de YEHOVAH: Primero hizo que llegase a ser un pueblo pleno al acceder a la Tierra Prometida. Luego hizo que tuviesen el privilegio de ser adoptados para reinar con él y recibir el Espíritu como un pueblo prometido al Novio. Finalmente, este pueblo tiene que asumir su poder y autoridad como reyes para gobernar sobre la Tierra.

Sin embargo, hay dos etapas dentro de la tercera fase, porque realmente Raquel tuvo dos hijos. Y aunque José es el primero, el último tenía que ser especialmente cuidado por Dios para que se reuniera con José. Este último es Benjamín. Y es importante entender esto más a fondo. Benjamín, al nacer cuando Raquel estaba muriendo, tiene que ser identificado plenamente cuando llega la Gran Tribulación.

Para mí, la clase José está claramente identificada con la existencia de los ungidos que llegaron a formar el Esclavo Fiel y Prudente de Mateo 25, habiendo ocurrido su establecimiento durante los 1,260 días que hubo desde marzo de 1919 hasta septiembre de 2022. Esta clase llegó a existir y hubo señales que la identificaron:

  • Surgió después de la Primera Guerra Mundial, al tiempo de la concepción del bando opuesto: la Sociedad de Naciones, el engendro anticipado de la Bestia.
  • Comenzó su formación después que sus dirigentes salieron de la cárcel con la ayuda de Dios, algo que se representó en el drama de José que fue liberado de la prisión.
  • El papel del Esclavo Fiel y Prudente es el de dar alimento al tiempo apropiado, algo que también fue representado por la obra de salvación que efectuó Josué para con los suyos y la tierra habitada en 1731 aEC.
  • El representante que dirigió la clase por más de 20 años fue Joseph Rutherford, o sea un «José». ¡Curiosa coincidencia!
  • Fue la clase José la que descubrió la existencia de la Gran Muchedumbre en 1935, aún sin darse cuenta que este evento tuvo lugar 2,520 años después de 586 aEC.
  • Y es esta misma clase José la que se asignó el nombre bíblico de Testigos de Jehová en 1931, enfrentando a Hitler como Rey del Norte de turno y siendo perseguidos atrozmente por muchos opositores.

En realidad, es significativo que esta clase haya quedado plenamente establecida después de 1,260 días que se contaron desde marzo de 1919 hasta septiembre de 1922, porque fue precisamente en septiembre de 1922 cuando se cumplieron 3,000 años desde que David comenzó a reinar (Etanim de 1079 aEC). Fue como si hubiera evidencia palpable del ungimiento del Mesías como Rey del Reino del Dios. Y esto coloca como principio formal de los SIETE TIEMPOS que preceden al ungimiento el período 602 a 599 aEC, supongo. En aquellos días, YEHOVAH comenzó a traer juicio contra el reinado de Jehoiaquim.

Ahora bien, Raquel tuvo al hermano de José, Benjamín, cuando quedaba un corto espacio de tierra hasta llegar a Belén Efrata, según las Escrituras. Esto significaba que Benjamín representaría a una clase que aparecería al fin de los tiempos, poco antes del establecimiento del Reino de Dios sobre la Tierra. Ese espacio de tiempo, que es descrito como «un buen trecho de tierra» tendría que corresponder con los 1,335 días que han de comenzar en este año y terminar en el año del Jubileo 70 de Israel (2024/2025).

Luego, Génesis nos muestra que José y Benjamín tienen que ser reunidos, y que por un tiempo no se verán. De hecho, Benjamín no pudo reconocer a su hermano. Pero por la obra del Mesías, sabemos que se reconocerán al final. Será algo muy emotivo.

Entonces viene la pregunta: ¿Qué diferencia a José de Benjamín?

Para entender esto, volvamos a la idea que mencioné: El pueblo de YEHOVAH está conformado por dos grupos: Israel y Judá. Israel corresponde con José, porque cuando la nación se dividió, las diez tribus del norte fueron lideradas por Efraín, el primogénito de José. Así que podría decirse que José es una clase celestial que proviene de las naciones, el «Israel» esparcido que está abandonando la cristiandad. La parte celestial es la clase José misma, mientras que la parte terrestre es la Gran Muchedumbre. Este enorme pueblo ha sido reunido alrededor de la clase José, el Esclavo Fiel y Prudente, y actualmente es la organización de los Testigos de Jehová.

Y entonces, por ahora, esta clase José no reconoce a Benjamín, pues piensa que es la única que ha quedado. Es como el Elías que se sintió solo. Pero la representación bíblica dice que hay 7,000 que no se inclinan ante Baal, el falso Mesías de este mundo, y este resto de 7,000 vienen a ser la representación de una última clase de judíos que tiene que aceptar al Mesías justo a tiempo. ¿Cuándo comenzaría a ser seleccionada esta clase escogida de judíos mesiánicos? La evidencia apunta al 11 de septiembre de 2001. ¿Por qué? Porque fue en ese día que se completaron 720,000 días desde que el Espíritu de YEHOVAH comenzó a seleccionar a los que formarán parte del Israel que ha de reinar con el Mesías.

Sin embargo, parece que el entendimiento sobre esto apunta a que los 144,000 fueron seleccionados hasta esa fecha, pero que una expansión especial se tenía que dar para que ingresen los últimos judíos, así que es posible que estos 7,000 representen a un remanente, del cual Pablo (que era de Benjamín) habló en su argumentación de Romanos 9 a 11. Luego, estos 7,000 reemplazarán como Benjamín a 7,000 que fueron seleccionados de entre las naciones pero que se volverán infieles. Es en esta etapa donde podrían haber tropiezos en el pueblo de YEHOVAH.

Yo creo que Michael Rood y Nehemia Gordon son de esa clase, pues tuvieron el privilegio de ministrar, a pesar de ser judíos, a favor del NOMBRE desde el 11 de septiembre de 2001 en adelante. Sin embargo, nada es dogmático en estas conclusiones.

Otro ángulo de la visión está en la existencia de los Dos Testigos que han de profetizar juntos en el momento adecuado. El primero es Elías el profeta, y el segundo es Moisés. Aquí está la representación de un pueblo unificado que tiene dos características, según Apocalipsis:

De modo que el dragón se enfureció con la mujer y fue a guerrear contra los que quedan de la descendencia de ella. Estos son los que obedecen los mandamientos de Dios y tienen la misión de dar testimonio acerca de Jesús. (Apocalipsis 12:17.)

Pienso que la clase Elías es la que da TESTIMONIO DE YESHÚA, y la clase Moisés es la que OBEDECE LOS MANDAMIENTOS. Cuando llegue el tiempo señalado, el Mesías unificará a ambos pueblos. Por lo menos, esa es mi percepción.

Y luego, sabemos que los 1,260 días que hubo desde marzo de 1919 hasta septiembre de 2022 probablemente hayan marcado el principio de un período de 100 años que culminó en un nuevo período de 1,260 días en el que ya nos encontramos. Este probablemente comenzó en la primavera de 2019. Todavía recuerdo que fue en esos días cuando descubrí que la clase Benjamín era una clase de judíos. Y fue en esos días que pude discernir que los SIETE TIEMPOS de restricción de Babilonia serían SIETE TIEMPOS SOLARES, desde Etanim de 539 aEC hasta la primavera de 2019.

Y este sería algo así como un período de preparación para la clase Benjamín. Y supongo que si en algo tengo que ver en este asunto, sólo tendría sentido si es que confirmo que soy judío, lo cual es muy probable. Fue en estas investigaciones relacionadas con este descubrimiento que también pude descubrir la importancia de 1492 EC en la profecía bíblica, por ser el final de SIETE TIEMPOS desde 1029 aEC, cuando el primer templo comenzó a funcionar.

Y si esto es así, hemos de esperar que en septiembre/octubre de 2022 este período de preparación se complete, y en el transcurso de este, probablemebte entre septiembre de 2021 y septiembre de 2022, los Dos Testigos comiencen a profetizar juntos, durante el reinado de la Bestia.

En realidad, la clase José considera que fue liberada de Babilonia la Grande en 1919, pero se consolidó su papel como proclamadora del juicio contra esta Gran Ramera a partir de septiembre de 1922, cuando empezó su comisión de Anunciar, anunciar, anunciar al Rey y su Reino. A partir de ese entonces, la clase José ha entendido que el toque de las trompetas se ha dado en contra de las religiones de este mundo. Y ese período, si es que ha de concluir en 100 años, debe de culminar con la destrucción de Babilonia la Grande.

A decir verdad, es a partir de septiembre de 2021 cuando entraremos en el año 1,335 desde el Domo de la Roca, así que parece claro que la CAÍDA de Babilonia será evidente a partir del Día de Trompetas, en el aniversario 1,545 de la caída de Roma. Luego, durante un año, se estará anunciando que Babilonia ya ha caído y que su destrucción es inminente. Entonces, al llegar septiembre/octubre de 2022, probablemente, Babilonia comience a sufrir destrucción, hasta que todo este sistema desaparezca, en 2025.

Hasta aquí es la percepción de estas cosas. Y creo que José y Benjamín tienen que ser unificados de alguna manera para que el toque de las trompetas refleje el juicio divino. Este proceso habrá dado lugar a la creación del pueblo de YEHOVAH.

3,500 AÑOS DESPUÉS

Después de los siete días de rodear la ciudad de Jericó, pasando el 21/22 de Abib de 1476 aEC, los muros se desplomaron y la ciudad fue quemada. Exactamente 3,500 años después será el final de la Fiesta de los Panes Sin Levadura de 2025 EC, el probable final de un período de 1,290 días que culminará con la desolación total de este sistema. Así que es probable que los 1,290 días comiencen después del Día de Trompetas. Finalmente, 45 días después del 21 de Abib, venga el 6 de Siván, que es el Pentecostés. Y así se completarían los 1,335 días.

Pero sobre eso hablaremos después.

Que pasen un bonito día. Aunque la crisis es severa y la vida se ha puesto difícil, debemos mantener una actitud positiva y esperar más claridad con el paso del tiempo.

Julius

Sobre el pueblo para el NOMBRE

Cuando uno examina la historia bíblica, uno puede darse cuenta de que el pueblo que YEHOVAH escogió fue para que represente su NOMBRE. Esa característica es vital para la identificacion del pueblo actual de YEHOVAH. De hecho, un pasaje conocido dice así:

Symeón nos ha contado con todo detalle la primera vez que Dios dirigió su atención a las naciones para sacar de entre ellas un pueblo para su nombre. (Hechos 15;14.)

A partir de esto, uno puede concluir que es IMPORTANTE para el pueblo de YEHOVAH el conocimiento y el uso correcto del NOMBRE del Dios de Israel.

Para mí esto es sencillo, y quizás providencial. Sólo existen dos grupos que han tenido acceso a un conocimiento acertado del nombre del Dios verdadero en la historia moderna del cristianismo. La organización que ha dado a conocer el propósito divino en relación con la santificación del NOMBRE por muchos años y en todo el planeta, mediante diferentes traducciones de la Biblia, ha sido los TESTIGOS DE JEHOVÁ (JW.ORG). Este grupo corresponde con el Israel que es sacado de las naciones para ser reunidos alrededor de la clase José.

El otro grupo está compuesto de judíos que llegaron a reconocer el importante papel de Yeshúa como el Ungido del Padre, y que llegaron a utilizar abiertamente, con la pronunciación correcta, el nombre de YEHOVAH. Hasta donde sé, los que más se acercan a esto son aquellos que se asocian con Michael Rood y Nehemia Gordon. Sin desmerecer el trabajo de otros mesiánicos que, erróneamente utilizan la palabra YaHWeH, en realidad existen razones de peso para tomar en cuenta el trabajo de estos dos hombres, especialmente a partir del 11 de septiembre de 2001. Estos corresponden con el Judá que aparece al fin de los tiempos, y serán reunidos alrededor de la clase Benjamín.

José y Benjamín fueron los dos hijos de Raquel, y representan a los pueblos de Israel y Judá que serán reunidos por Yeshúa cuando llegue la Gran Tribulación. Son el Elías y el Moisés que darán testimonio por 1,260 días. Son dos pueblos cuya unión es imposible desde el punto de vista del hombre, pero que se tendría que llevar a cabo por la voluntad y el poder de YEHOVAH, mediante el Mesías.

En la estructura básica del pueblo de YEHOVAH y su territorio, puede apreciarse que Efraín y Judá están unidos por Benjamín. Y en la división de las doce tribus, las 10 tribus que fueron esparcidas se convirtieron en las ovejas perdidas de Israel, mientras que Judá y Benjamín llegaron a ser uno solo. es decir, el pueblo de los judíos.

Benjamín fue representado como la duodécima tribu por ser la última aceptación del remanente de los judíos, siendo el apóstol Pablo un anticipo nacido prematuramente de una clase que aparecería al fin de los tiempos, la cual se encargaría de enseñarle a los demás la importancia del entendimiento correcto sobre la Torah, la Instrucción de YEHOVAH. Pablo sería, de facto, el apóstol duodécimo.

Entonces, si es la voluntad de YEHOVAH, los que hemos estado asociados a los Testigos de Jehová como pueblo unificado, salido de las naciones, tendríamos que pasar una prueba difícil, la cual es permitirnos ser enseñados por la clase Benjamín. Y, sin duda, es posible que sea un desafío, pues muchos van a tropezar al creer que estamos siendo judaizados, cuando simplemente tenemos que volver a la observancia de los mandamientos de la Ley de YEHOVAH, especialmente la obediencia de aquellos que puedan ser observados en la dispersión de las tribus. Evidentemente, no será posible observar cosas que ya se cumplieron, o cosas que sólo pueden observarse en el territorio de Israel, o en Jerusalén específicamente. Sin embargo, la Instrucción de YEHOVAH florecerá de nuevo, bajo la dirección del Mesías, durante el Milenio.

Sé que algunos no pueden estar de acuerdo conmigo, pero no los culpo, porque ni siquiera yo sé si lo que digo es correcto. Esto se basa en una intuición que ha ido desarrollándose según he ido aprendiendo cosas, en el momento adecuado.

Yo me identifico con los Testigos de Jehová, por lo general, pero también sé que nadie tiene la verdad completa, así que asumo un papel de observador, y ejerzo mi libre albedrío al profundizar sobre asuntos cronológicos y proféticos, no porque quiera marcar la diferencia, sino porque esa es mi inclinación natural desde siempre. Gracias a esa inclinación de buscar la verdad llegué a los Testigos de Jehová hace más de 20 años, pero esa misma inclinación no ha cesado, y gracias a que he examinado a fondo las publicaciones puedo saber discernir cuando las cosas toman un rumbo, y puedo darme cuenta de los pasos que vienen en la búsqueda por la verdad. Y por ahora sé, porque así lo percibo, que el tiempo para el entendimiento correcto de la Cronología Profética está por llegar, y para poder comprenderlo será necesario hacer ajustes de percepción sobre la Biblia. Y puesto que es el Mesías mismo el que corrige las cosas, supongo que sólo será cuestión de esperar.

Pero no por esperar uno debe ser negligente en cuanto a investigar y usar la perspicacia que el Creador nos permite, porque no podemos simplemente tomar una actitud pasiva y esperar que todo se nos dé servido. Ya la Biblia nos enseñó a pensar, y el Espíritu de YEHOVAH tiene la capacidad de hacernos PROFETIZAR. Que se cumpla en cada uno de nosotros el deseo que tuvo Moisés sobre sus hermanos fuera del campamento:

Pero Moisés le dijo: “¿Tienes celos por mí? Al contrario, ¡ya quisiera yo que todos los miembros del pueblo de Jehová fueran profetas y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos!”. (Números 11:29.)

¿Quieres tener discernimiento? Entrena tu mente y tu corazón en los caminos de YEHOVAH, y percibe su voluntad ejercitando tu intuición y perspicacia. ¡El tiempo ya está llegando!

Bendiciones.