¿Es parte de «Benjamín»?

En el vídeo publicado de Michael Rood, en la entrada anterior, hay una evidencia indirecta de que él y sus seguidores son parte de la clase Benjamín. Animó a sus oyentes a pedirle a YEHOVAH que les permita ser como la «generación Jeremías», y dar a conocer sus profecías aplicadas a este tiempo.

La Biblia nos aclara que Jeremías fue descendiente de un levita de la ciudad de Anatot, que estaba en el territorio de Benjamín (Josué 21:17, 18; 1Crónicas 6:60.)

Hasta ahora, los simbolismos acerca de Benjamín se han ido aclarando ante nuestros ojos, gracias a Yehová. Y hemos entendido que Benjamín, la última de las 12 tribus de los 144,000 esclavos de Yehová, fue prefigurado por:

  • Eliseo, sucesor de Elías
  • Jeremías el profeta de Anatot
  • El apóstol Pablo

Ellos fueron valerosos y dieron a conocer la verdad acerca de volver a los mandamientos de Yehová. Fueron levantados por Dios mismo para enseñar y corregir al pueblo. Y reconozco que hay muchas cosas que he aprendido de varios judíos mesiánicos, siendo el que más destaca Michael Rood, especialmente desde el tiempo que comenzó a usar el nombre de YEHOVAH.

No creo que sea infalible, porque él no reconoce a la clase José, pero va por un camino progresivo, así como nosotros. De modo que valdría la pena estar al tanto de lo que está publicando acerca de Jeremías.

La clase Benjamín, identificada a los 100 años desde la liberación de la clase José, es una clase que también invoca correctamente el nombre de YEHOVAH, y que ha sido privilegiada con el entendimiento de muchas verdades, aceptando por sí misma, gracias a la guía del Espíritu («Rúaj»), que Yeshúa es el Ungido de Dios.

Es una clase de judíos mesiánicos que representa el último remanente de Judá (el reino del sur, conpuesto por Judá y Benjamín). Su labor como segundo Testigo es dar testimonio convincente acerca de la veracidad de la Torá de Yehová en el período de pruebas y refinaciones que se avecina durante los 42 meses del gobierno mundial.

Pedimos a Yehová que ilumine a la clase José para que reconozca, aunque haya pruebas, tropiezos y zarandeos, que ellos no conforman el único Testigo de Yehová levantado para la Hora del Juicio, sino que hay otros más que invocan correctamente el Nombre y se esfuerzan por expandir su mensaje a gente de las naciones no judías. El drama simbólico del encuentro y el reconocimiento entre José y Benjamín nos muestra que eso, al final de cuentas, ocurrirá.

Oremos a Yehová también por su justicia, porque viene. Babilonia la Grande será expuesta a vergüenza pública por sus atrocidades muy pronto, probablemente al principio del gobierno mundial, y esa humillación será su caída. Luego, vendrá su destrucción.

Julius Corvus

La transición Elías-Eliseo

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En mi estudio bíblico de 2 Reyes 2, se ve un simbolismo que ha de entenderse en el tiempo designado por Yehová, «cuando Jehová había de llevarse a Elías a los cielos en una tempestad de viento»:

  • Elías y Eliseo parten de Guilgal. ¿Qué representa Guilgal?
  • Eliseo lo acompaña hasta Betel. ¿Qué representa Betel?
  • Los hijos de los profetas que están en Betel saben que Elías será separado de Eliseo.
  • Eliseo lo acompaña hasta Jericó. ¿Qué representa Jericó?
  • Eliseo lo acompaña hasta el río Jordán. [Entendemos que el cruce del río Jordán es el principio del período de pruebas contra el pueblo de Yehová.]
  • 50 hombres de los hijos de los profetas se quedan a cierta distancia observando.
  • Elías y Eliseo cruzan el río sobre suelo seco
  • Eliseo le pide a Elías que dos partes de su espíritu vengan sobre él.
  • Un carro de guerra y caballos de fuego hacen una separación entre ambos.
  • La expresión: «¡Padre mío, padre mío, el carro de guerra de Israel y sus hombres de a caballo!»
  • Eliseo alza la prenda oficial de Elías y cruza el río de Jordán de regreso.
  • Los hijos de los profetas que están en Jericó reconocen a Eliseo como sucesor de Elías
  • 50 hombres de los hijos de los profetas no encuentran a Elías.
  • El agua de Jericó es sanada y ya no causa esterilidad o abortos.
  • Camino a Betel, Eliseo pronuncia juicio contra 42 muchachitos que se burlaban de él. Dos osas los matan.

El entendimiento de esta «transición» entre Elías y Eliseo tendrá lugar durante el período de refinación que se acerca. Lo único que sé de antemano es que Elías representa a la clase José (el remanente de las ovejas perdidas de Israel, esparcidas entre los gentiles) y Eliseo a la clase Benjamín (el último remanente de judíos mesiánicos). Elías representa a los Profetas, es decir, los que dan testimonio acerca de Yesúa, mientras que Eliseo representa la Ley, es decir, los que observan los mandamientos expresados de Yehová.

El número 50 está asociado con el Pentecostés y el Jubileo. Es un número que se presenta varias veces en el contexto de los dramas simbólicos de Elías. Se cree que Elías fue elevado hacia el firmamento en un día asociado a Shavuot (Pentecostés). Y lo mismo puede decirse acerca de Enoc.

Es por esa razón que se cree que los 987 años que pasaron desde Adán hasta la «transferencia» de Enoc representan 987 días (32 meses lunares y 27 días). Si éstos hubieran de terminar en un Pentecostés (6/7 del tercer mes), entonces tendrían que comenzar, con mes intercalar incluido, un 10 de Etanim (Día de Expiaciones).

Cuando leemos acerca de la obra de los Dos Testigos en Apocalipsis 11, percibimos que ambos dan testimonio en el mismo período de 1,260 días. Sin embargo, no sabemos con total certeza que ambas clases sean premiadas en simultáneo. Puede ser que Elías se vaya primero, y luego Eliseo.

Entendemos que los 42 meses de la autoridad de la Bestia podrían comenzar en abril o mayo de 2021, pero también podrían comenzar medio año antes, en octubre o noviembre de 2020 (en armonía con lo que ocurrió hace 100 años, cuando la Sociedad de Naciones comenzó a funcionar. Recordemos la teoría acerca de los 7,000 días (un símbolo del remanente de Benjamín), que se cuentan desde la destrucción de las Torres Gemelas. Pudiera suceder que lo que esperamos para abril/mayo de 2021 comiencen en octubre/noviembre. A propósito, la reunión del Pacto Educativo Global que estaba fomentando el Papa se ha postergado hasta el mes de octubre.

Es de particular interés notar que si los 1,290 días comienzan, como hemos estado diciendo, el 10 de Abib de 2021, entonces los 987 días representados terminarían el día 6/7 de Kislev de 2023, es decir, 1,290 días después del Pentecostés de 2020. Por otro lado, si comienzan el 10 de Etanim de 2020 ó 2021, entonces terminarían al tiempo del Pentecostés de 2023 ó 2024.

Conforme nos acerquemos, lo entenderemos.

Julius Corvus

El Año de Retribuciones está cerca

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Porque Jehová tiene un día de venganza, un año de retribuciones para la causa judicial respecto a Sión. (Isaías 34:8.)

Porque el día de venganza está en mi corazón, y el mismísimo año de mis recomprados ha venido. (Isaías 63:4.)

Durante muchos días he estado anunciando que, según mis investigaciones cronológicas, el final de la historia contiene cuatro años y medio, un período representado por los 1,655/1,656 años del mundo antiguo, según los datos de Génesis 5-7. Este período de cuatro años y medio se divide en:

  • 1,290 días
  • 365/366 días

El primer período es el que está enmarcado entre la remoción del Rasgo Continuo (el servicio público de los seguidores de Yesúa) y el establecimiento de la Abominación de la Desolación (la amenaza de devastación contra el lugar santo). El segundo período sería lo que la Biblia llama el Día de Yehová, es decir, el Año de Retribuciones, o el Año de los Recomprados de Yehová.

A ese Día de un Año, también se le conoce como el Tiempo del Fin, es decir, el año completo en el que ocurre el Fin. Así se expresa la profecía de Daniel:

”Y en el tiempo de[l] fin el rey del sur se envolverá con él en un empuje, y contra él el rey del norte se lanzará como tempestad con carros y con hombres de a caballo y con muchas naves; y ciertamente entrará en los países e inundará y pasará adelante. (Daniel 11:40.)

Ese Día empieza con el ataque del Rey del Norte (la entidad política que dirige a la Bestia) contra el Rey del Sur (Babilonia la Grande, la ciudad que es como Sodoma y Egipto). Y entonces, debido al peligro al que se enfrenta el pueblo de Yehová (la clase José y la clase Benjamín), es durante ese Tiempo del Fin que el Príncipe del Ejército de Yehová interviene para que los justos puedan escapar:

”Y durante aquel tiempo se pondrá de pie Miguel, el gran príncipe que está plantado a favor de los hijos de tu pueblo. Y ciertamente ocurrirá un tiempo de angustia como el cual no se ha hecho que ocurra uno desde que hubo nación hasta aquel tiempo. Y durante aquel tiempo tu pueblo escapará, todo el que se halle escrito en el libro. (Daniel 12:1.)

Es a ese Tiempo del Fin que Yesúa se refería cuando habló en su profecía acerca del Fin:

Y estas buenas noticias del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin: […] Cuando alcancen a ver la cosa repugnante que causa desolación, como se habló de ella por medio de Daniel el profeta, de pie en un lugar santo (use discernimiento el lector), entonces los que estén en Judea echen a huir a las montañas.  (Mateo 24:14-16.)

En el contexto de las palabras de Daniel, vemos que el Fin es el Tiempo del Fin, cuando la Abominación de la Desolación será establecida:

”Y desde el tiempo en que el [rasgo] constante haya sido removido, y haya habido una colocación de la cosa repugnante que está causando desolación, habrá 1,290 días. (Daniel 12:11.)

Hacia el Jubileo 70

Es probable que la autoridad de los 42 meses comiencen un año después de los 1,290 días. Esto se deduce por la clave de Mahalalel, bosquejada en la cronología de Génesis 5. Él nació 395 años después del principio de los primeros 1,290 años y murió 365 años antes del Diluvio. En el interín, Mahalalel también nació 1,260 años antes del Diluvio. Esos 1,260 años perfectamente marcados pueden representar la autoridad total de las naciones por 42 meses. Terminarán al tiempo de la batalla de Har-Magedón.

La otra posibilidad es que estos 42 meses comiencen un mes después de haber comenzado los 1,290 días. Por lo que sabemos y vemos este año, podría decirse que lo que vemos en 2020 es la antesala de los eventos. La autoridad absoluta de los 42 meses tendrían que comenzar a la mitad de la última Semana de estos 70 ciclos de 50 años que estamos concluyendo, es decir, en la primavera de 2021.

Téngase en cuenta que una cosa es que el gobierno mundial empiece a funcionar, con la aprobación de la gente, y otra es que tenga autoridad absoluta. Esa autoridad ocurrirá después del golpe de muerte que recibirá. Ese golpe, al parecer, es el fin del sistema económico y financiero mundial por causa del conflicto entre Estados Unidos y China. Una probabilidad que veo viable, en vista de la velocidad a la que se mueve la crisis, es que esta calamidad ocurra a mediados de año y luego de la guerra ocurrirá que este gobierno será visiblemente reconocido por las naciones en octubre o noviembre de 2020, en el aniversario 100 del nacimiento de la Sociedad de Naciones, pero que su autoridad absoluta ocurra a partir de abril o mayo de 2021.

Según los datos de la Cronología Profética que hemos estado utilizando en el blog, los 3,500 años desde la entrada de Israel en Canaán culminan en el mes de Abib de 2025 (entre marzo y abril), pero oficialmente, el Jubileo 120 de la humanidad (que es lo mismo que el Jubileo 70 de Israel), se proclama el día 10 del séptimo mes de 2024 (entre septiembre y octubre). Así pues, puesto que el Jubileo coincide con el Día de Expiación, y puesto que se cree que ese día representa el Día de Yehová, es muy probable que el último año de los cuatro años y medio comienza allí.

Que quede claro que yo considero la idea de los 70 Jubileos como una verdad que tiene origen en la interpretación profética correcta de los simbolismos. El número 70 representa a las naciones y los 3,500 años es la mitad de una Semana de 7,000 años. Y resulta ahora más fácil asimilar esto cuando entendemos que Israel en realidad es la humanidad justa. Luego, usando los términos de la profecía de las 70 Semanas de Daniel 9, y tomando en cuenta la probabilidad de que esta expresión «70 Semanas» se pueda traducir también como «70 sietes» o también «70 shabats«, yo creo que hay base suficiente para aplicar, en última instancia, la significado oculto más grande, a saber, «70 Jubileos». Al final de cuentas, un Jubileo es un tipo de shabat, o año sabático.

Esto toma como base que la declaración profética de Génesis 6:3, donde Yehová dice que los días del hombre llegarán a ser 120 años, puede entenderse también que el tiempo del hombre para construir su autonomía sólo estará circunscrito a 120 Jubileos, es decir, 6,000 años.

Encajando los tiempos

Una idea que tengo sobre la distribución de los 1,655/1,656 días es que los últimos 365 días están representados por el espacio de tiempo que hay desde el 10 de Etanim de 2024 y el 15 de Etanim de 2025. ¿Por qué? Porque el 10 de Etanim marcaría el principio del Día de Yehová, mientras que el 15 de Etanim (que es la Fiesta de las Cabañas), representa el principio formal del Milenio. Hablamos en términos de meses lunares:

  • 365 días son como 12 meses lunares y 5 días. Esto es prácticamente 360 días solares, es decir, un Tiempo.

En consecuencia, lo más probable es que los 1,290 días que preceden a estos 365 días también sean 43 meses lunares. Si terminan el 10 de Etanim de 2024, probablemente comiencen el 10 de Abib de 2021 (introduciendo un mes intercalar en el período).

Nota: La clave de los 1,655/1,656 días nos sugiere que cierta «transferencia» de los escogidos tendrá lugar a los 987 días de haber comenzado los 1,290 días («Enoc»). Si estos comienzan el 10 de Abib de 2021, entonces tendrían que terminar el 7 de Kislev de 2023. Desde este Pentecostés (Shavuot) de 2020 quedarán 1,290 días (ó 43 meses lunares) hasta esa fecha.

Entonces, para resumir. Yo pienso que la autoridad de las naciones ocurrirá en la primavera de 2021. Sin embargo, si esos 42 meses comienzan 395 días después del principio de los 1,290 días, ya estaríamos hablando de la primavera de 2022. No sería tan descabellado, puesto que allí se cumplen 1,335 días desde el Domo de la Roca (687 EC). Sin embargo, puede que la caída de Babilonia (su sometimiento al gobierno mundial), que tiene lugar cuando comienza la autoridad de la Bestia, ocurra al entrar en el año 1,335 desde el Domo de la Roca, es decir, desde 2021.

Tendremos que analizar la verdad de estos asuntos durante este año.

También podría suceder de esta manera: Cuando llega el Día de Yehová, el 10 de Etanim de 2024, entonces el Rey del Norte ataca a la cristiandad, y su campaña tiene éxito por varios meses. Sin embargo, al llegar el mes de Abib de 2025, aún dentro del Tiempo del Fin, en el aniversario 3,500 desde el encuentro del Príncipe del ejército de Yehová con Josué, antes del ataque contra Jericó, Miguel se ponga de pie y comience a traer juicio contra el gobierno mundial.

De modo que lo más sabio que podemos hacer en este tiempo es aumentar nuestro entendimiento de la Palabra de Yehová y no dejarnos llevar por teorías y especulaciones que no se basan en las Escrituras.

Cinco meses para ponernos al día

Desde este mes hasta octubre, tenemos cinco meses para ordenar toda la información que hemos publicado desde el principio hasta ahora. Me pregunta un amigo si sería posible ordenar toda la información. Yo digo que sí es posible, y el modo más correcto es preparar todos los estudios que se han hecho, en su versión corregida, y publicarlos de un modo ordenado en una página con enlaces a PDF de fácil descarga.

Mi propuesta para ustedes es la siguiente: De ahora en adelante, publicaré cada tema cronológico profético en un documento de texto convertido a PDF, con una fecha de revisión. Luego, esos temas estarán ordenados por categorías. Y si vemos cambios en el entendimiento, los corregiré y actualizaré la página de descargas.

De modo que lo que voy a hacer es esto: El blog comentará lo que voy aprendiendo y sus correcciones, así como vídeos para enfocar las cosas. Pero, en paralelo a ello, iré preparando una página con los enlaces de los estudios en formato PDF, los cuales serán más de un centenar. De ese modo, cuando alguien quiera entender, por ejemplo, Apocalipsis, o las Bestias, o los dramas simbólicos, pueda descargarlo y compartirlo. Los estudios corregidos serán borrados, y así sólo quedará información actualizada.

Justamente, las condiciones se están dando para que yo pueda adquirir, en el mes de junio, una computadora para organizar mejor las cosas. Y gracias a circunstancias particulares, parece que tendré tiempo y privacidad más que suficientes para concentrarme en revisar toda la información.

Este será el proyecto de mi vida. Revisaré todas las cosas que he publicado hasta ahora y las pondré en orden, con la corrección adecuada. Luego, los pondré en formato PDF para su descarga. Y, finalmente, ordenaré cada tema en su respectiva categoría.

Gracias por su paciencia. Estamos todavía al principio de algo más grande.

Julius Corvus

Sarepta

¿Sabían ustedes que Sarepta significa Refinación?

Amados amigos, vamos por buen camino en la interpretación. Elías, como figura de los Dos Testigos, fue alimentado y refinado por una viuda extranjera, la cual tenía su hijo.

La viuda representa a las ovejas perdidas de Israel, la congregación sin esposo. Y el que Elías resucite a su hijo representa que el pueblo de Israel será sanado después de tres Tiempos.

Leer 1 Reyes 17 para entender.

La división Israel-Judá y el fin de la historia

Divided Kingdom

El alcance de lo que se publica en este blog es limitado, y eso no me preocupa mucho por ahora en realidad, porque me siento contento cuando investigo las Escrituras y aprendo cosas que de otra manera no podría conocerlas. No creo ser el único en el mundo que se esfuerza por tener perspicacia para examinar profecías y dramas simbólicos, así que Yehová se encargará de darle a su pueblo el alimento al tiempo apropiado por la fuente que él disponga. Mis investigaciones continuará, aún cuando suelo mantener un error potencial de medio año en la percepción de los datos.

Lo que sí he llegado a entender, y espero estar en lo correcto, es que hay dos pueblos de Yehová en el mundo: Israel y Judá. El primero está compuesto por las ovejas esparcidas de las diez tribus del norte, quienes, saliendo de la cristiandad, están siendo reunidos alrededor de la clase José. Y el segundo está compuesto por judíos y benjaminitas que reconocen a Yesúa como el Mesías, e invocan el nombre de Yehová de un modo correcto (YEHOVAH).

He llegado a entender también que la división entre ambos pueblos es algo que provino de Yehová, y en el tiempo fijado por él estas dos naciones serán reunidas bajo el liderazgo del Mesías. Pero reconozco que este entendimiento, por más sorprendente que me resulta, no lo tiene de manera oficial la clase José (los JW). Y eso debe ser porque ellos han heredado lo que se conoce como teología del reemplazo, la cual dice que Israel fue reemplazado por el cristianismo.

En realidad, los primeros seguidores de Yesúa fueron un remanente de Israel que tuvo fe en él, liberados de la esclavitud al pecado y de toda condenación que la Ley de Yehová traía sobre ellos antes del sacrificio del Mesías. Los demás judíos fueron rechazados. Y el pacto que hizo Yesúa con sus discípulos fue una renovación del Pacto y no un reemplazo. Ahora obedecerían a Yehová al tener la Ley en su corazón, de manera correcta, según la Ley del Mesías. Porque la Ley todavía tenía muchas cosas por cumplirse, como por ejemplo, las Fiestas del otoño. Esas se cumplirían al volver Yesúa desde los cielos.

Así pues, aunque no es fácil de asimilarlo, la realidad es que todos los que hemos sido llamados por el Pastor Excelente, somos parte de Israel. Leer las Escrituras con esa percepción nos abrirá el entendimiento que necesitamos para afrontar la gran refinación que se avecina.

Seguramente, muchos que no están dispuestos a poner a prueba lo que creen me tildarán de apóstata por esta información, pero la verdad es que la apostasía es una rebelión contra la verdad de la Palabra de Yehová. Apóstata es el que va en contra de la verdad, no el que la busca. Puedo estar equivocado y eso no me hace apóstata. A decir verdad, yo aprendo y comparto. Y si me equivoco, me corrijo. Sinceramente, pienso que el miedo a descubrir la verdad de la Palabra de Yehová puede convertirse en un gran estorbo hacia el entendimiento y la perspicacia que se predijo en Daniel 12. Y yo no voy a ser negligente en mi estudio de la Biblia. Lo que aprendo, lo comparo con lo anterior. Y si veo que lo que aprendo tiene el sonido de la verdad, entonces reconozco no sólo la acción del Espíritu de Yehová, sino la información en el tiempo debido.

Eventualmente, bajo la guía de Yehová, vendrá la refinación final. Asumo, con toda sinceridad, que muchas cosas serán corregidas, pero la más importante será el reconocimiento de que José y Benjamín, a pesar de sus diferencias, tienen que ser unificadas, y así formar el pueblo que se describe en Apocalipsis:

Y el dragón se airó contra la mujer, y se fue para hacer guerra contra los restantes de la descendencia de ella, los cuales observan los mandamientos del Dios y tienen la obra de dar testimonio de Yesúa. (Apocalipsis 12:17.)

Aquí está lo que significa aguante para los santos, los que observan los mandamientos del Dios y la fe de Yesúa. (Apocalipsis 14:12.)

Ambas características deben ser cumplidas por «los restantes de la descendencia» de la Mujer, o sea «los santos»: (1) Observar los mandamientos del Dios, Yehová, y (2) observar la fe de Yesúa y mantener su obra de dar testimonio.

Yehová me llevó a abrir mis oídos a la clase José en los años 90, y percibí el sonido de la verdad. Siempre estuve orientado a buscar la verdad, y hasta cierto grado la encontré. Sin embargo, no sabía nada acerca de la existencia de dos pueblos, Israel y Judá. Y ese mensaje está en otro nivel de comprensión, el cual, sin rechazar el mensaje de la clase José, permite llegar a reconocer a la clase Benjamín. En realidad, Benjamín estuvo entre Judá y José por una razón específica: Servir de unión entre ambos pueblos. Y así como José y Benjamín se reconocieron y se abrazaron, esperamos bendición en el tiempo señalado.

No se puede, en circunstancias actuales, ir en contra de lo que la clase José enseña, que son cosas que heredó del cristianismo gentil con sus escritos griegos. Al contrario, la bondad de Yehová nos anima a estar asociados con ellos por la obra de testimonio que han dado por 100 años. Porque, en esencia, el mensaje que publican es correcto. Y si no observan más a fondo la Ley de Yehová que está en la Torá, no es porque sean desobedientes. En realidad, la clase José observa el espíritu de la Torá al compartir las Buenas Noticias. Simplemente, hace falta una refinación sobre algunos detalles. No se les puede juzgar, pues provienen de los gentiles.

No obstante, llega el tiempo de los zarandeos y las tribulaciones, porque Benjamín ya está naciendo, y se viene un período de tropiezos, correcciones y refinaciones que llevarán a la clase José, bajo la guía de Yesúa el Mesías, a unirse a Benjamín. Y ambos tendrán que reajustar su visión sobre lo que es el pueblo unificado de Yehová.

Prederminación de la división

Fue desde la bendición de Jacob para sus hijos que se vio claramente que dos tribus sobresaldrían de entre las doce: Judá y José.

De Judá, el elogiado, vendría el cetro para la obediencia de los pueblos, es decir, el Reino del Mesías de Yehová. Y José, por otro lado, como un retoño de árbol frutal, impelería sus ramas por encima del muro (la separación que existe entre judíos y gentiles), y también heredaría las mejores bendiciones de la tierra. Esto está en Génesis 49.

En realidad, cuando Yehová le prometió a Abrahán que las naciones se bendecirían mediante su descendencia, dio a conocer, de modo indirecto, que habrían dos grupos por venir: la descendencia de Abrahán (el Mesías y el Israel que reinaría con él) y las naciones (el Israel que sería gobernado).

De modo que Judá fue figura del gobierno, mientras que José sería figura de los que heredan la bendición que viene por el Reino. Sin embargo, para aclararlo mejor, tanto Judá como José serían el Israel que reina, y las personas que se reúnen alrededor de ambas clases serían el Israel que es gobernado. Porque la humanidad en general ha sido representada por Israel.

Ahora bien, José tuvo dos hijos, y el derecho de primogénito pasó de Rubén a José, por mandato inspirado de Jacob. Él mereció una porción doble: una para Efraín y otra para Manasés. De modo que Efraín, como primogénito, sería el representante de José y las bendiciones aplicarían a él. Luego, Jacob profetizaría los siguiente:

Sin embargo, Israel extendió su mano derecha y la puso sobre la cabeza de Efraín, aunque era el menor, y su mano izquierda sobre la cabeza de Manasés. De propósito puso sus manos así, pues Manasés era el primogénito. Y procedió a bendecir a José y decir: “El Dios [verdadero] delante de quien anduvieron mis padres Abrahán e Isaac,
el Dios [verdadero] que ha estado pastoreándome durante toda mi existencia hasta el día de hoy, el ángel que ha estado recobrándome de toda calamidad, bendiga a los muchachos. Y sea llamado sobre ellos mi nombre y el nombre de mis padres, Abrahán e Isaac, y aumenten hasta una multitud en medio de la tierra”. (Génesis 48:14-16.)

El nombre de Abrahán, Isaac y Jacob, es decir, el pueblo de Yehová, sería llamado sobre Efraín y Manasés.

Por lo tanto José dijo a su padre: “Así no, padre mío, porque este es el primogénito. Pon tu mano derecha sobre su cabeza”. Pero su padre siguió rehusando y dijo: “Lo sé, hijo mío, lo sé. Él también llegará a ser pueblo y él también llegará a ser grande. Pero, de todos modos, su hermano menor llegará a ser más grande que él, y su prole llegará a ser el pleno equivalente de naciones”. (Génesis 48:18, 19.)

En otras palabras, Efraín sería la equivalencia plena de todas las naciones. De alguna manera, Yehová se encargaría de que todas las naciones equivaliesen a la simiente de Efraín.

Y continuó bendiciéndolos en aquel día, diciendo: “Por medio de ti pronuncie Israel bendición repetidas veces, diciendo: ‘Constitúyate Dios como a Efraín y como a Manasés’”. Así siguió él poniendo a Efraín antes de Manasés. (Génesis 48:20.)

Con el paso del tiempo llegó el Éxodo, y la entera nación de Israel salió de Egipto para heredar la tierra de la promesa. Los dos únicos espías que desearon realmente heredar la tierra, a pesar de las circunstancias, fueron Josué y Caleb. Josué representó a Efraín y Caleb a Judá. Las otras diez tribus representarían a la humanidad alejada de Dios. Así pues, Judá y Efraín tuvieron el privilegio de escoger su herencia.

En la repartición de la tierra, ocurrió la siguiente situación:

  • Dos tribus y media recibieron la zona este por anticipado (Rubén, Gad y medio Manasés).
  • Judá recibe la herencia primero.
  • José recibe la herencia después, primero Efraín y luego la otra mitad de Manasés.
  • Las otras siete tribus recibieron la tierra por sorteo.
  • Benjamín recibió su herencia primero, y su territorio estuvo entre Judá y Efraín.

Así pues, gracias a esta sombra profética vemos a Judá primero y luego a Efraín, pero Benjamín se encuentra en el medio, compartiendo incluso a Jerusalén como capital, llegando a ser como un puente de unión entre ambos pueblos. Es por ello que Judá y Benjamín llegaron a ser considerados como la nación de Judá, al sur.

Ahora bien, en los días de David ya se veía una sombra acerca de la división que vendría: Israel tenía 1’100,000 hombres que sacaban espada y Judá 470,000, según el censo ilícito que hizo el rey por incitación de un resistidor.

Joab entonces dio el total numérico de la inscripción del pueblo a David; y todo Israel ascendió a 1’100,000 hombres que sacaban espada, y Judá a 470,000 hombres que sacaban espada. Y a Leví y Benjamín no los inscribió entre ellos, porque la palabra del rey había sido detestable a Joab. (1 Crónicas 21:5, 6.)

Esta información existe como clave cronológica para poder determinar cuándo ocurrió la división de la nación, pero eso lo veremos luego. También nos ayuda a entender que la tribu de Benjamín tiene una consideración especial, al fin de los tiempos. No olvidemos que Benjamín, el hermano de José, nació cuando Raquel, quien representó el Pacto Abrahámico, murió.

La división llega

Después que Salomón se había desviado, casi al terminar su reinado de 40 años (1,000/999 aEC), Yehová declaró que el reino sería dividido. Diez tribus pasarían a estar bajo el control de Jeroboán, de la tribu de Efraín, y sólo quedarían dos tribus para que el reino de David continuase.

Es a partir de la división del pueblo de Yehová en dos que se cuentan dos períodos proporcionales que concluyeron con la desolación de ambos pueblos: El primero fue desolado cuando Asiria destruyó Samaria y se llevó al destierro a las diez tribus del norte («Israel»), alrededor de 723 aEC. Y el segundo fue desolado cuando Babilonia destruyó Jerusalén y dejó vacía la tierra de Judá, en 586 aEC.

La separación entre ambas desolaciones, al parecer, fue de 137 años y 4 meses. Y el tiempo que precedió a la primera desolación fue el doble, es decir, 274 años y 8 meses, los cuales debieron de comenzar en el otoño de 998 aEC.

israel judá

Siempre he creído que la evidencia de diseño en la Cronología Profética tiene que llevarnos a encontrar perfección en todos los datos de tiempo. Así pues, yo veo aquí una clara señal de que tenemos fechas correctas.

El Error de Jeroboán debió de ocurrir en el otoño de 998 aEC. La celebración de la falsa fiesta que estableció Jeroboán en reemplazo de la Fiesta de las Cabañas, debió de ocurrir el 15 de Bul de ese año, en noviembre.

Por otro lado, se estima que la división del Reino ocurrió cuando el templo tenía alrededor de 30 años de existencia, y es por eso que se cree que 3,000 años antes, Adán también cometió ese mismo error, en un momento del otoño. ¿Podría haber ocurrido en el año 3998 aEC?

Bueno, entendemos que el templo fue inaugurado en Etanim de 1029 aEC y que Adán llegó a ser un alma viviente 3,000 años antes, es decir, en Etanim de 4029 aEC. Luego, el primer año de Adán comenzó en Abib de 4028 aEC. Así pues, tenía 30 años formales completos en Abib de 3998 aEC.

El asunto de la División, al parecer, está relacionado con la caída de Babilonia de alguna manera. Cuando partimos desde Etanim de 539 aEC, cuando Babilonia fue tomada, y contamos 3,460 años hacia atrás llegamos a Etanim de 3999 aEC. Y en el centro de ese período, a los 1,730 años, nos encontramos con Etanim de 2269 aEC, cuando supuestamente ocurrió la división de la humanidad desde la Torre de Babel. Según nuestra cronología, Péleg había nacido en 2272 aEC, unos tres años antes de 2269 aEC.

En cierto modo, tendría sentido que lo que ocurrió entre 3999 y 3998 aEC corresponda con lo que ocurrió 3,000 años después, es decir, en 998 aEC, cuando hubo la división Israel-Judá. Estoy convencido que esa división tuvo que ver con la disyuntiva a la que tuvo que enfrentarse Adán al escoger si obedecía o no obedecía. El libre albedrío que recibió tendría que ser puesto a prueba. Y cuando decidió mal, ese acto correspondió con el Pecado de Jeroboán, el Error de Israel… el Error de la humanidad en general.

Yehová nos ha puesto límites para encontrar la precisión en las cosas, pero con un poco de paciencia podemos percibir más o menos la sombra de la División en 998 aEC. En mi opinión, esta ocurrió a mediados de 998 aEC, o antes.

Las claves cronológicas del censo

Si partimos de la idea de que Benjamín nace cuando el Pacto Abrahámico llega a su fin y, según la ilustración de 2 Crónicas 21, en los 1’100,000 hombres de Israel que sacaban espada no se encuentra Benjamín, podríamos deducir que debemos contar 1’100,000 días desde agosto-octubre de 998 aEC y ver a dónde llegamos.

1’100,000 días es 3,011 años y 257 días.

Contados desde agosto-octubre de 998 aEC, estos 1’100,000 días nos llevarían a un día entre abril-junio de 2015.

Nota: En mi opinión, esto apunta al Pentecostés de 2015, alrededor del 26 de mayo, lo cual pondría como principio de la división el 11 de septiembre de 998 aEC. Pero si la señal apuntase al mes de Abib de 2015, entonces podría decirse que la división ocurrió en julio de 998 aEC.

Y esto confirmaría que en la primavera de 2015 se terminaron los 3,960 años (11 Tiempos) de la Era del Pacto Abrahámico, el cual comenzó en la primavera de 1946 aEC. Sería a partir de la primavera de 2015 que comenzó a formarse la clase Benjamín, unos 10 años antes de la primavera de 2025.

En lo que respecta a los 470,000 varones de Judá que sacaban espada, que serían 1,286 años y 299 días, estos se cuentan desde que comenzaron los juicios contra Judá debido a los pecados del rey Manasés. Y puesto que 1,286 años se acercan a 1,290 años, y entendemos que hubo 1,290 años entre 604 aEC y 687 EC, entonces cabría la probabilidad de que estos 1,286 años y 299 días hubieran comenzado en 601 aEC.

Recordemos que el Domo de la Roca, símbolo anticipado de la Abominación de la Desolación, fue instalado en algún momento de 687 EC, y el año 2021-2022 viene a ser el año 1,335 desde esa instalación. La existencia del Domo indicó que Jerusalén y su zona del Santuario ya no era, de ninguna manera, para los judíos. Así pues, tendríamos que contar en retroceso los 1,286 años y 299 días y encontrar el punto de origen.

Pues bien, suponiendo que eso ocurrió en julio/agosto de 687 EC (65 años después del nacimiento formal del islam, 622 EC), entonces los 470,000 días debieron de comenzar en octubre/noviembre de 601 aEC. De modo que los 40 años del juicio contra Judá comenzaron en ese mes, y concluyeron en octubre/noviembre de 561 aEC.

Ha de entenderse que el castigo por el Error de Judá por los pecados del rey de Manasés, en correspondencia con los 40 años de Ezequiel 4, comenzó tres años antes del destierro de Joaquín.

En marzo de 560 aEC, en la parte final del año 37 del destierro, Joaquín fue ensalzado por Evil-Merodac, rey de Babilonia. Eso ocurrió menos de medio año después de octubre/noviembre de 561 aEC. El primer año del destierro se contó desde el otoño de 597 aEC ó la primavera de 596 aEC, pues Sedequías había de reinar por 11 años completos, los cuales concluyeron en julio/agosto de 586 aEC. De modo que, si completamos los 40 años de juicios, diríamos que estos comenzaron entre el otoño de 601 aEC y la primavera de 600 aEC.

Nota: Esto, si es correcto, concordaría con el hecho de que la Sociedad de Naciones llegó a existir en noviembre de 1920 EC, exactamente siete Tiempos después de noviembre de 601 aEC. Al parecer, los 40 años del juicio por el Error de Judá comenzaron en simultáneo con un período de 2,520 años que comenzó en octubre/noviembre de 601 aEC. Y esto, a su vez, podría insinuar que en noviembre de 2020 EC, unos 100 años después, podría comenzar a funcionar el gobierno mundial.

¿Y cómo habría de interpretarse todo esto? Bueno, según mi limitada percepción, creo que los 1’100,000 días representaron el tiempo en el que todo el Israel de las naciones fue seleccionado con la excepción de la clase Benjamín. Posiblemente, es a partir de la primavera de 2015 cuando comienza una extensión de tiempo para que esa clase, compuesta de judíos mesiánicos, sea seleccionada.

Por otro lado, los 470,000 días representaron el tiempo hasta donde terminó la selección de los judíos que serían parte del Reino. De modo representativo, el que el Domo islámico fuese levantado en 687 EC, quizás significó que ya no sería seleccionado ninguno, hasta la venida de la clase Benjamín. Pero esa es mi interpretación personal. Quizás, al llegar el año 1,335 desde el Domo, todo Benjamín estaría completo.

Nota: Ha de recordarse la interpretación que hice acerca de los 7,000 días que se cuentan desde la destrucción del 11 de septiembre de 2001, la cual termina el 10 de noviembre de 2020. Con una diferencia de medio año, podría tomarse mayo de 2021 como el principio de la autoridad de 42 meses de la Bestia. Pronto se aclarará la verdad sobre esta diferencia de medio año entre el otoño de 2020 y la primavera de 2021. Sin embargo, estoy convencido que formalmente la última mitad de la Semana de Años comienza en la primavera de 2021.

La unificación de Israel-Judá

La profecía de Ezequiel 27 da a entender que Israel y Judá volverán a ser unificados. El palo de José y el palo de Judá llegarían a estar en la mano del Mesías después del período de refinaciones que va a empezar, y entonces las ovejas y las otras ovejas llegarían a estar bajo un solo rebaño, con un solo Pastor:

‘Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano YEHOVAH: “Miren, voy a tomar el palo de José, que está en la mano de Efraín, y las tribus de Israel sus socios, y ciertamente los pondré sobre él, es decir, el palo de Judá, y realmente los haré un solo palo, y tienen que llegar a ser uno solo en mi man». Y los palos sobre los cuales escribas tienen que resultar estar en tu mano delante de sus ojos. Y háblales: ‘Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano YEHOVAH: “Miren, voy a tomar a los hijos de Israel de entre las naciones a las cuales han ido, y ciertamente los juntaré de alrededor y los traeré a su suelo. Y realmente los haré una sola nación en la tierra, en las montañas de Israel, y un solo rey es lo que todos ellos llegarán a tener como rey, y ya no continuarán siendo dos naciones, ni estarán ya divididos en dos reinos. Y ya no se contaminarán más con sus ídolos estercolizos ni con sus cosas repugnantes ni con todas sus transgresiones; y ciertamente los salvaré de todas sus moradas en las cuales han pecado, y los limpiaré, y tienen que llegar a ser mi pueblo, y yo mismo llegaré a ser su Dios. Y mi siervo David será rey sobre ellos, y un solo pastor es lo que todos llegarán a tener; y en mis decisiones judiciales andarán, y mis estatutos guardarán, y ciertamente los ejecutarán. (Ezequiel 27:21-24.)

”Y tengo otras ovejas, que no son de este redil; a esas también tengo que traer, y escucharán mi voz, y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor. (Juan 10:16.)

Las «otras ovejas» que Yesúa mencionó son, pues, el Israel que es reunido desde los gentiles. Una parte pequeña de esta nación esparcida llegará a gobernar, como parte de los 144,000 esclavos de Yehová, y la gran mayoría de ellos, la parte no sacerdotal, vivirá en la Tierra, en el Paraíso restaurado.

La unificación ocurrirá entonces, como se dijo, después de los 42 meses del gobierno mundial. De hecho, se cree que esa reunión coincidirá con la llamada de Yesúa a sus escogidos de todo rincón de la Tierra, en el Día de Trompetas, el 1 de Etanim de 2024, más o menos. Los que tienen la esperanza celestial, representados por las clases José y Benjamín, serán llevados a los cielos para reinar con Yesúa por 1,000 años, y los que tienen la esperanza terrestre, el Israel unificado, serán protegidos del Día de Yehová y la Gran Tribulación.

Así pues, la desunión terminará. Que no te impaciente ver que tanto los cristianos como los judíos mesiánicos están divididos entre ellos. Esa gran masa tiene que ser preparada y refinada para que salga un solo pueblo. Y la refinación tendrá lugar durante los 42 meses de oposición y juicios. Más bien, preocúpate por familiarizarte mejor con la Palabra de Yehová y sus dramas simbólicos proféticos. De ese modo, cuando ocurran los cambios, te resulte más fácil comprender.

Julius Corvus

El drama simbólico de la transición David-Salomón

salomón

Este estudio consta de dos partes:

  1. Las claves del drama simbólico de la transición que hubo entre David y Salomón.
  2. La división de Israel y Judá y sus claves cronológicas

Hoy es sábado 9 de mayo, y está por terminar el día 15 del segundo mes. Faltan tres semanas hasta el Pentecostés. Quiero agradecer a las personas que me apoyaron de diversas maneras durante estos días de transición a la nueva «normalidad». Estoy convencido de que debo seguir investigandoy publicando información sobre Cronología Profética, mientras las claves de tiempo tengan coherencia y vayan facilitando el entendimiento de los dramas simbólicos y los paralelismos de la Palabra de Yehovah.

Al finalizar estos dos estudios haré un vídeo destacando lo más significativo.

De David a Salomón

Los dramas simbólicos acerca de David y Salomón tienen que ver con el tiempo que vivimos, el tiempo de las tribulaciones que sufre el pueblo de Yehovah, el Tiempo del Fin y el principio del Milenio.

David es presentado en 2 Samuel como el Mesías ungido, cuyo cuerpo de seguidores tienen que ser refinados y disciplinados.

David fue ungido como rey por Samuel en el año 1086 aEC, unos 430 años después del Éxodo de Israel. Comenzó a reinar en el otoño de 1079 aEC en Hebrón por siete años y medio, cuando había cumplido 30 años de edad. Luego reinó 33 años en Jerusalén, desde la primavera de 1071 aEC hasta la primavera de 1038 aEC. Llegó a vivir 70 años.

Su hijo Salomón empezó a reinar como corregente con él en sus últimos días. Puesto que el año undécimo de Salomón fue el 1030 aEC, entonces podría decirse que Salomón había comenzado a reinar en 1040 aEC. Salomón había nacido en la primavera de 1051 aEC (3 Tiempos antes del año 30 EC), así que en 1038 aEC, cuando empezó a reinar sólo, según se ve, tenía unos 12 años de edad. Finalmente, murió entre 1000 y 999 aEC, a los 50 años de edad.

Desde Adán (Etanim de 4029 aEC) hasta David (Etanim de 1079 aEC) hay 2,950 años. Y desde David hasta la caída de Babilonia (Etanim de 539 aEC) hay exactamente 540 años, es decir, un Tiempo y medio.

Es significativo el hecho de que la obra de la clase José, que es también la clase David, comenzó en Etanim de 1922, es decir, 3,000 años después de comenzar el reinado de David. Así que vale decir que fue desde Etanim de 1922 que tenía que proclamarse al mundo que Yeshúa es Rey para Yehovah. Esto valida la obra de la clase José en el mundo. En septiembre de aquel año se declaró: «Anuncien, anuncien, anuncien al Rey y su Reino».

Como ya hemos mencionado anteriormente, cuando Absalón se levanta para usurpar el trono que le pertenecía a su padre, David se ve forzado a huir y mantenerse en un estado de exiliado. Este período de exilio comenzó cuando él cruzó el río Jordán hacia el este y concluyó cuando regresó, después de la muerte de Absalón. Ese período, demarcado por dos cruces de ríos, representa los 3 Tiempos y medio de pruebas y zarandeos para el pueblo de Yehovah, que probablemente comienza en abril de 2021. Las provisiones que le trajeron Barzilai el galaadita y otros más representan la alimentación que recibe la Mujer en el desierto, así como ocurrió en el caso de Elías, que fue alimentado por diversos medios.

La rebelión de Seba representó el último intento del gobierno mundial por apoderarse del reino del Mesías. Seba fue derrotado y, por fin, el reino quedó consolidado en David únicamente, ya muy cerca del principio del reinado de Salomón su hijo.

El hecho de que David y Salomón compartieran el trono por un breve período de tiempo representa que hay una transición entre el mundo antiguo y el nuevo mundo. En realidad, tanto David como Salomón representaron a Yeshúa como Rey, sin embargo, son dos etapas en secuencia. Es una situación similar a la que hubo con la transición Moisés-Josué, ó Elías-Eliseo.

David representó la etapa predicha en los salmos acerca del Mesías. Es la etapa del rey guerrero, Miguel, el Príncipe del Ejército de Yehovah, quien pelea las guerras de Dios.

YEHOVAH le declaró a mi Señor: “Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos como banquillo para tus pies”. Desde Sion, YEHOVAH extenderá el cetro de tu poder diciendo: “Ve dominando en medio de tus enemigos”. (Salmos 110:1, 2.)

Una vez que los enemigos y resistidores son vencidos, llega la etapa en la que el Mesías comienza a extender su dominio sobre la Tierra. Y esa etapa es esencialmente pacífica. Y es por ello que Salomón significa «Pacífico».

Ahora bien, David le dio a Salomón unas instrucciones antes de morir, acerca de sus últimos ajustes de cuentas: Salomón tenía que seguir los mandamientos de la Ley de Yehovah, así como sucederá con el pueblo que pase al Milenio. Y tenía que (1) traer juicio contra Joab por haber derramado sangre injustamente, (2) recompensar a Barzilai el galaadita por su amor leal, y (3) traer juicio contra Simeí, el que lo acosó durante el período de pruebas.

Estos últimos ajustes de cuentas deben de corresponder con los últimos juicios que vendrán contra el pueblo de Yehovah después de los 42 meses del gobierno mundial. Al parecer, se trata de un juicio que coloca a las cabras a un lado y a las ovejas al otro.

”Entonces el Rey les dirá a los que están a su derecha: ‘Vengan ustedes, los que han sido bendecidos por mi Padre, hereden el Reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer. Tuve sed y me dieron de beber. Era un extraño y me recibieron con hospitalidad. Estuve desnudo y me vistieron. Me enfermé y me cuidaron. Estuve en la cárcel y vinieron a verme’. (Mateo 25:34-36.)

Es el Tiempo del Fin, cuando ocurre la venida del Hijo del Hombre, es decir, la Era de Salomón. Así pues, tiene sentido que los que pasan a la destrucción fueron los representados por Joab (los que tienen culpa de sangre) y por Simeí (los calumniadores y desobedientes), mientras que los que pasan a la vida son Barzilai (los que apoyan a los escogidos que reinarán con Yeshúa), una clase que hereda la Tierra como las naciones de Israel que serán juzgadas y alimentadas durante el Milenio. Ellos apoyaron a la clase David durante sus angustias.

”Pero a los hijos de Barzilái el galaadita muéstrales amor leal. Ellos estuvieron a mi lado cuando hui de tu hermano Absalón, así que deberás tenerlos entre los que coman a tu mesa. (1 Reyes 2:7.)

Cabe mencionar que Barzilai cumplió 80 años cuando ayudó a David. Esto asociaría a Barzilai con la Gran Muchedumbre de todas las naciones, la cual fue identificada en el año 1935, es decir, 80 años antes de 2015. Como veremos en el estudio que sigue, parece ser que el año 2015 es el punto perfecto de referencia para toda la Cronología Profética, justamente cuando se cumplieron 3,960 años (11 Tiempos) desde la entrada de Abrahán en la Tierra de la Promesa.

También se ve, en el relato, que Salomón remueve del sacerdocio a Abiatar y nombra a Sadoc. Es tiempo, pues, para que los santos sean reyes y sacerdotes por mil años según las normas que Yehovah ha puesto para ellos. Y la muerte de Adonías, por seguir codiciando el reino en su corazón, puede servirnos de advertencia para eliminar toda codicia en cuanto al Reino.

Y ahora Salomón comienza a juzgar al pueblo. Esto es como el principio formal del Milenio. Salomón pide sabiduría, y esto es apropiado pues el Mesías va a demostrar que tiene el espíritu de sabiduría que Yehovah le dio para gobernar con justicia sobre el mundo.

Entonces Dios le dijo: “Como has pedido esto y no una vida larga ni riquezas ni la muerte de tus enemigos, sino entendimiento para escuchar casos judiciales, haré lo que pides. Te daré un corazón sabio y capaz de entender. Tanto es así que nunca antes habrá existido alguien como tú ni volverá a existir. Es más, te daré hasta lo que no has pedido: riquezas y gloria. Mientras vivas, no habrá ningún rey como tú. Y, si andas en mis caminos obedeciendo mis normas y mis mandamientos —tal como hizo tu padre David—, también te daré una larga vida”. ( 1 Reyes 3:11-14.)

De modo que tenemos una visión de cómo será la vida de Judá e Israel (el entero pueblo de Yehovah):

La gente de Judá e Israel era tan numerosa como los granos de arena que hay junto al mar; comían, bebían y vivían felices. Salomón tenía bajo su dominio todos los reinos desde el Río hasta la tierra de los filisteos y hasta la frontera de Egipto. Estos reinos le llevaban tributo y le sirvieron todos los días de su vida. […] Durante todo el reinado de Salomón, la gente de Judá e Israel vivió segura, cada uno debajo de su propia vid y debajo de su propia higuera, desde Dan hasta Beer-Seba. (1 Reyes 4:20, 21, 25.)

Y esto nos lleva a concluir que en el Milenio lo que abundará es conocimiento práctico. Las naciones aprenderán los caminos de Yehovah a la perfección. ¡Por fin sabremos cómo llevar una vida dignas de Yehovah!

Venía gente de todas las naciones, incluidos reyes de toda la tierra que habían oído hablar de su sabiduría, para escuchar la sabiduría de Salomón. (1 Reyes 4:34.)

Finalmente, llega el tiempo para que el templo de Yehovah, que están en los cielos, comience a funcionar. Probablemente, los seres celestiales desciendan a ayudarnos. Ellos fueron representados por los extranjeros que apoyaron a Salomón en la construcción del templo.

Los 20 años que le toma a Salomón construir la casa de Yehovah y la casa del Rey, al parecer, podrían ser la representación de los 20 años que transcurren desde 2010, cuando se cumplieron 3,960 años desde la salida de Abrahán de Ur, hasta 2030. O quizás los períodos se superponen. Son 7 años y 13 años. Será cuestión de entenderlo en el momento debido.

Y el drama simbólico termina con la bendición que reciben todas las naciones gracias a la obra sacerdotal que se realiza en el templo. La emotiva oración de Salomón también nos ayuda a entender el interés que mostrará Yehovah para con nosotros durante el Milenio. Él escuchará todas nuestras peticiones. Y este mensaje se cumplirá en su plenitud para nosotros, porque se hace cada vez más evidente que durante el Milenio obedeceremos la Instrucción de Yehovah:

Ya de pie, bendijo a toda la congregación de Israel diciendo con voz fuerte: “Alabado sea YEHOVAH, quien le ha dado a su pueblo Israel un lugar donde descansar, tal como lo prometió. No ha fallado ni una sola palabra de toda la buena promesa que hizo mediante su siervo Moisés. Que YEHOVAH nuestro Dios esté con nosotros tal como estuvo con nuestros antepasados. Que no nos deje ni nos abandone. Que atraiga nuestros corazones hacia él, para que andemos en todos sus caminos y obedezcamos los mandamientos, las normas y las decisiones judiciales que mandó obedecer a nuestros antepasados. Y que YEHOVAH nuestro Dios tenga presentes día y noche estas palabras con las que le he suplicado a YEHOVAH, para que él haga justicia a su siervo y a su pueblo Israel según haga falta cada día. Así todos los pueblos de la tierra sabrán que YEHOVAH es el Dios verdadero. ¡No hay otro!  Sirvan con un corazón completo a YEHOVAH nuestro Dios andando según sus normas y obedeciendo sus mandamientos como lo están haciendo ahora”. (1 Reyes 8:55-61,)

El otro drama

A partir de 1 Reyes 11 se presenta otro drama simbólico, el de la caída de Salomón. Este drama tiene que ver con la caída de Adán. Las mujeres que le desvían el corazón hacia la adoración falsa representan a la esposa de Adán. La razón por la que son presentadas en colectividad es porque la Mujer original fue una representación de la organización celestial de Yehovah en su perfección.

Después que Adán desobedeció a Yehovah, ocurrió una división en el corazón de la humanidad. En adelante, tendrían que demostrar si eran obedientes o no en medio de los resistidores. Y aquí es donde se presenta la figura de Jeroboán, a quien se le encomendó la dirección de las diez tribus del norte.

La caída de Salomón es una ilustración que nos debe ayudar a entender la cuestión de la soberanía de Yehovah. ¿A quién serviremos? De modo que Jeroboán vino a ser una representación de Adán también, pues llegó a ser rey debido a la infidelidad de Salomón. De Adán salieron dos descendencias, en realidad. Los que obedecen a Yehovah y lo adoran según sus normas y los que deciden hacer las cosas a su manera, estableciendo sus propias normas acerca de lo bueno y lo malo. Adorar a Yehovah correctamente implicaba seguir celebrando las fiestas en Jerusalén, mientras que seguir los caminos del hombre implicaba hacer las cosas según la conveniencia. A partir de aquí, el Israel del norte llegó a representar el camino de la humanidad en general, la senda de las naciones que se apartaron de Dios. Judá, por otro lado, tenía que defender la adoración verdadera.

Sobre Jeroboán y la división de Israel hablaremos en el siguiente estudio.

Julius Corvus